Las avispas asiáticas ponen al borde de la muerte a un obrero en un monte de A Pontenova

La Voz VIVEIRO / LA VOZ

A PONTENOVA

El afectado es un vecino de Bretoña que sufrió dos picaduras en una mano

08 oct 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

«Si está solo, morre alí». Lo dice Antonio Lombardero, el propietario de la empresa para la cual trabaja desde hace más de veinte años el vecino de Bretoña Isauro Francos Grandío, de 53 años de edad, que fue atacado ayer por las avispas asiáticas.

Según Lombardero, los trabajadores se disponían a talar un eucalipto en un monte de Villarín (A Pontenova). El conductor de la procesadora ya había limpiado la maleza alrededor del árbol e Isauro se disponía a cortarlo con la motosierra cuando de pronto lo atacaron las avispas. Habían anidado en una «gaia» del eucalipto y no se veían desde abajo.

Según Lombardero, solamente tenía dos picaduras que le hicieron en una mano, a través del guante. Tras avisar al 061, fueron los propios compañeros del afectado (el que manejaba el autocargador y el de la procesadora) los que lo metieron en el coche, semiinconsciente, y lo llevaron hasta donde lo recogió la ambulancia. El médico que le prestó los primeros auxilios, antes de trasladarlo al Hula, explicó que cuando llegó junto a él estaba inconsciente. Había sufrido un shock anafiláctico. En estos casos, explicó el facultativo, hay que llamar de inmediato al 061, para tratar de inmediato a la persona. Actuar con urgencia, señaló, es vital. Y en este caso, así lo hicieron, logrando estabilizar al paciente  mientras era trasladado al Hula.