Incidiendo nuevamente en el hipotético despliegue de parques eólicos en las costas gallegas y su impacto en las economías del mundo de la pesca, como suele ocurrir en estos casos, hay infinidad de opiniones, argumentos y posturas. En demasiadas ocasiones con intereses distintos a los de la pesca. Los representantes de los pescadores a través de la Cofradías y de la Federación Nacional de Cofradías de Pescadores (FNCP), han manifestado a lo largo de estos años su preocupación y su oposición a estas instalaciones, por su repercusión en los recursos pesqueros, tanto en Galicia como en otros lugares de la costa española como Cantabria o Canarias.
La FNCP ha manifestado su oposición en base a varios factores que alteran y perjudican la actividad pesquera:
a. Impacto en los caladeros, ya que estos parques pueden afectar a áreas tradicionales de pesca, alterar las migraciones de cardúmenes, etc.
b. Alteración del ecosistema marino, dado que la instalación de turbinas puede modificar el hábitat submarino, afectando a las especies que dependen de él.
c. Riesgos para la seguridad, en base a que las infraestructuras y redes eléctricas submarinas pueden suponer riesgos para las embarcaciones de los pescadores.
d. Falta de consulta o participación, lo que supone la insensibilidad de algunas administraciones al no tener en cuenta o no considerar estas opiniones.
Por otro lado, nos encontramos que los parques eólicos proporcionan energía limpia y renovable con beneficios a largo plazo, cuestión no menor en nuestra zona si tenemos en cuenta las necesidades energéticas de Alcoa proporcionando un suministro cuyo coste sea competitivo. Y aunque la posición de la federación es suficientemente sólida y razonable, en la defensa de los intereses de los pescadores y empresas del sector, también es importante buscar diálogos que beneficien a ambas partes o al menos ocasionen el menor perjuicio.
Ha de tenerse en cuenta que los planes de ordenación marítima, la autorización de cada parque puede aprobarse, aunque el sector pesquero haya presentado oposición. De hecho, en la elaboración de los POEM se recogió expresamente una oposición muy importante del sector pesquero a determinados polígonos de eólica marina, pero ello no ha impedido su tramitación. La Administración Central estableció que la afección concreta debía analizarse proyecto por proyecto y que debía procurarse la coexistencia con la pesca y minimizarse el impacto, es decir que el Gobierno Central tiene la capacidad para decidir si se implantan o no los Parques Eólicos Marinos, independientemente de la opinión de los sectores afectados.
Por tanto, en mi humilde opinión yo creo que se ha de ser muy cauto y tratar de conseguir la mayor compensación posible ante el riesgo de que se instalen los Parques Eólicos Marinos y el mundo del mar quede sin ningún tipo de compensación.
Considerando que, existen mecanismos de mitigación, coexistencia, medidas compensatorias etc, a diferencia de otras comunidades, en Galicia existe actualmente una previsión especialmente interesante: la Ley 2/2024 quien establece un canon vinculado a las infraestructuras necesarias para la evacuación de la eólica marina y dispone que el sector pesquero sea beneficiario de actuaciones destinadas a compensar las afecciones derivadas de la implantación de parques eólicos marinos cuya energía se evacúe en Galicia.
Soy plenamente consciente de la añoranza innata al ser humano por conservar todo aquello de lo que disfrutaron sus ancestros, pero la realidad por suerte o por desgracia es la que es, y la humanidad plantea nuevas exigencias que obligan a ciertas adaptaciones como es este caso. Recientemente en un artículo en Industrias Pesqueras se puede leer, «Los pescadores escoceses piden al Gobierno que extienda el principio de compensación por la energía eólica también al mar» y manifiesta: «No se trata de oponerse a la energía renovable. Se trata de garantizar que la transición de Escocia sea justa, esté bien planificada y no sacrifique una industria consolidada y sostenible para construir otra».
Es un caso similar al que vamos a tener en nuestras costas, que bien podría servir de modelo, aunque como siempre, ha de haber opiniones de todo tipo y de todo origen y condición, pero debe de ser el Sector Pesquero quien deba de evaluar sus fortalezas y debilidades y proceder con la suficiente astucia para lo que en principio parezca ser un detrimento se transforme en un triunfo empresarial, social y económico.
* César Aja Mariño.