Pancho Varona: «Cuando entro en Galicia mi espíritu cambia, soy un poco mejor persona»

HELENA LÓPEZ / S. C. VIVEIRO / LA VOZ

A MARIÑA

Pancho Varona
Pancho Varona EDUARDO PEREZ

El guitarrista durante 40 años de Sabina actúa este sábado en La Conservera, en Viveiro

18 jul 2026 . Actualizado a las 17:00 h.

Como un «pez de ciudad» que se refugia en el norte, Pancho Varona se instalará este sábado en La Conservera de Celeiro (22.30 horas). La mano derecha y coautor de los himnos más memorables de Joaquín Sabina llega a Viveiro para ofrecer un concierto muy especial junto a Carlos García-Boente, vocalista de La Penúltima Sabinera. Un reencuentro con sus propias canciones en un formato íntimo donde la música se intercalará con las confidencias de camerino de cuarenta años de carretera.

—En esta gira lo acompaña Carlos al micrófono, ¿cómo surgió su alianza?

—A mí me llamaron una vez para tocar en la Sala Jagger de Lugo. Allí me encontré con su banda y, desde entonces, hemos coincidido y cantado juntos de forma habitual de forma habitual.

—¿Qué se va a encontrar el público en este formato tan directo?

—Algo curioso. Somos dos tipos que adoramos a Sabina. Yo he trabajado con él durante 40 años y tengo acumuladas muchas anécdotas que iré contando a lo largo de la noche. Va a ser un encuentro muy dinámico. Al final, es un concierto de Sabina sin Sabina, un pequeño homenaje. Espero que algún día Joaquín aparezca y se ponga a cantar conmigo; sé que no lo hará porque lo conozco bien, pero sería la sorpresa más bonita de mi vida.

—¿Cómo se vive la calidez de estos recintos pequeños frente a los grandes estadios?

—Me encanta este boca a oreja en el que ves de cerca las caras de la gente y sus emociones. En un gran recinto el público te queda muy apartado. El formato íntimo es más bonito y, a la vez, más difícil porque es como enfrentarse a un examen constante.

—Ha compuesto junto a Sabina canciones que son patrimonio musical de muchas generaciones, ¿cómo se lleva el peso de haber creado la banda sonora de tanta gente?

—Nosotros no nos dábamos cuenta de lo que estaba pasando en esa época. Te percatas ahora de la verdadera transcendencia de las canciones, sobre todo cuando te escriben directamente por las redes. A mí me gusta estar en contacto con mis seguidores, intento contestar a todo el mundo. Es increíble a dónde pude llegar la música. Recomiendo a todo aquel que pueda que se dedique a componer, es algo único.

—Ha vivido la época dorada del pop-rock español y sigue al pie del cañón, ¿qué es lo que le empuja a seguir subiéndose a los escenarios?

—He tenido la suerte de vivir una época de explosión cultural y musical en el país, y sigo igual de emocionado que el primer día. Soy un apasionado de mi trabajo, me considero un afortunado. El escenario y la música son lo mejor que me ha pasado en la vida; creo que la gente nota esa entrega y lo agradece.

—El norte siempre tiene algo especial para los músicos, ¿qué relación tiene con el público gallego?

—Tengo una especial predilección por esta tierra. De hecho, tengo familia en Coruña y de pequeño veraneaba en Viveiro. Cuando entro en Galicia me cambia el espíritu por completo; al cruzar la frontera soy una persona un poquito más buena. Animo a todos a venir al concierto porque se van a encontrar con algo distinto, emotivo y muy divertido. Nos llenaremos de abrazos y de canciones hermosas.