Tareixa Lorenzo, artesana viveirense de miniaturas: «Os obxectos teñen alma»
A MARIÑA
Sus escenas a pequeña escala y en lata, bajo el nombre Lilliput Way of Life, conforman un peculiar «museo» con sus tesoros personales en su casa en San Cibrao
25 jun 2026 . Actualizado a las 21:16 h.«¡Aquí gárdase todo!», exclama la artesana viveirense de miniaturas en lata Tareixa Lorenzo (@lilliputwayoflife en Instagram, su nombre con el que también ha llegado a dar salto internacional) desde su casa en San Cibrao, llena de curiosidades y tesoros personales. Una casa con encanto y detalle que revela su papel de «guardiana» de recuerdos de familia. Los peludos Nimue y Merlín también reclaman ese rol nada más entrar. Tareixa aprecia lo pequeño y lo que nosotros a veces tiramos sin dar segundas oportunidades. La mariñana es un buen ejemplo del «mottonai», concepto japonés que da valor a lo que se desperdicia y popularizó la Premio Nobel de la Paz Wangari Maathai, con las 4R: reducir, reutilizar, reciclar y respetar.
Los elementos marinos reinan: en la cocina una foto de Antonio López de la espuma marina, madera de deriva en carrillones de viento como los que «se poñían nas casas vikingas», dice, enmarcada la primera lata de caviar que probó pues «foi todo un acontecemento», conchas de erizos como decoración o semillas de liana (Entada gigas y del género Mucuna) que encontró en los arenales de A Caosa y San Román, «e son un achádego raro que vén do Pacífico», resalta. Llegó a enviar un correo al Jardín Botánico en Madrid para saber qué eran y le contestaron.
Conserva la llave de la Casa de los Leones de Viveiro, cuadros de Maruja con quien aprendió a leer y escribir en su ático que era «como unha casa de muñecas». Ella también recrea ambientes a pequeñísima escala, por ejemplo en un mini invernadero con unas butacas que vinieron de Cuba, en el hueco imposible de una avellana, reproduciendo en una lata su desván, con álbum de fotos del tamaño de una uña que saca de un baúl con pinzas de depilar o el garaje de su padre, Toñito das Marías, con la furgoneta azul con la que aprendió a conducir.
Exhibe una Olivetti y máquinas de fotos con las que él fue fotógrafo antes de abrir el conocido Bazar das Marías. Del legado familiar conserva un plato del restaurante Las Vegas que «foi a primeira bolera de Viveiro», así como el primer juguete (un perro) que tuvieron ella y su hermano Javier. De su abuelo José Ramón Lorenzo guardó un «Disco Geográfico de Europa» con la palabra «monarquía» tachada y escrito manualmente por encima «república». De su tío Carlos Oroza una postal que él remitió desde Suecia en 1953 para felicitar a su madre por la boda. De 1935 es un ejemplar de La linterna, diario de sucesos, y de 1908 el famoso recetario Picadillo que completan su biblioteca, donde también hay Sargadelos antiguo.
Una libélula es aquí una reliquia: «Apareceu no motor do meu coche, momificada. Pensei que era unha sinal e quixen gardala». «Os obxectos teñen alma e forman parte da miña vida, están integrados nela», finaliza.