Alcoa calcula que recibirá 65 millones por el CO2 del 2026 y vuelve a hablar de «pérdidas importantes» en Alúmina

Ramón González Rey CERVO / LA VOZ

A MARIÑA

Fábrica de Alcoa en San Cibrao, en Lugo
Fábrica de Alcoa en San Cibrao, en Lugo Pepa Losada

Afirma no tener «ninguna decisión tomada», pero se ve libre para decidir sobre el complejo en el 2027

16 jun 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Alcoa insistió una vez más en que el 2027, el año en el que caducan las condiciones del acuerdo de viabilidad que firmó con la plantilla, será el ejercicio clave para San Cibrao, puesto que decidirá entonces si mantiene o vende la planta de aluminio de A Mariña lucense y si cierra o continúa operando la factoría de alúmina. Así lo expuso la vicepresidenta financiera de la multinacional, Molly Beerman, en la Annual Wells Fargo Industrials & Materials Conference.

«Alcoa podría abandonar España hipotéticamente al final del 2027. ¿Es así?», preguntó la analista Timna Tanners a Beerman.

«En España estamos cumpliendo con el acuerdo de viabilidad que tenemos con los trabajadores, que nos requiere el reinicio de la planta de aluminio, lo que completamos en abril. Está funcionando realmente bien, tenemos un gran equipo en San Cibrao. Los trabajadores saben realmente como operar las instalaciones», respondió Beerman, que se mostró más fría sobre la factoría de alúmina.

«En cuanto a la refinería, no tenemos el mismo acuerdo, pero necesitamos el suministro de alúmina para que funcione la electrolisis. Así que tenemos que operar hasta el 2027, después de ese año tendremos más opciones», argumentó.

«En las dos partes del complejo industrial, estamos trabajando con denuedo en la productividad y en el ahorro de costes. Tenemos el objetivo de llegar a la neutralidad de caja para el final del 2027. Eso significa que el efectivo generado por la planta de aluminio pueda cubrir las pérdidas de la refinería y también las operaciones de capital, como la ampliación de de la balsa de lodos, que necesita de esta inversión cerremos o continuemos produciendo. Ese trabajo está en marcha», expuso.

«Pero volviendo a lo preguntado, en ese horizonte más allá del 2027 pensamos que tendremos muchas más opciones. No hay ninguna decisión tomada por el momento, pero estaremos trabajando en los costes», explicó la dirigente de la compañía radicada en Pittsburgh.

Beerman admitió que los altos precios del aluminio hacen el complejo industrial de San Cibrao «un poco más atractivo» —en palabras de Tanners—, y precisó que con la producción estimada para el 2026, la planta de aluminio recibirá «en torno a 75 millones de dólares (64,6 millones de euros) a través de las compensaciones de CO2 indirecto, que cobraremos a finales del curso 2027». Así, la electrolisis «va a generar efectivo, aunque la refinería está realmente incurriendo en pérdidas significativas».

«El negocio de alúmina está actualmente bajo una fuerte presión, con un mercado sobreabastecido, y el segmento estará en pérdidas», dijo Beerman. La multinacional afronta una factura adicional de 45 millones de dólares (unos 39 millones de euros) por la subida de costes en su factoría de São Luís y en Pinjarra por las «interrupciones en el suministro de GNL» como consecuencia de la guerra en Irán.