Un centenar de denuncias en un año en As Catedrais: «Hay quien se niega a tener que sacar entrada»

J.A. RIBADEO / LA VOZ

A MARIÑA

Un guardia de la Consellería de Medio Ambiente, en la playa de Arealonga (Barreiros), hasta donde se extiende también el ámbito de protección del monumento natural de As Catedrais
Un guardia de la Consellería de Medio Ambiente, en la playa de Arealonga (Barreiros), hasta donde se extiende también el ámbito de protección del monumento natural de As Catedrais j.a.

Personal de Medio Ambiente de la Xunta y Guardia Civil intensifican la vigilancia desde este mes: el viernes actuaron en Arealonga, Barreiros

15 jun 2026 . Actualizado a las 14:09 h.

La playa ribadense de As Catedrais, uno de los iconos e imanes turísticos de Galicia, está registrando ya este mes una elevada afluencia de visitantes, que se estima en unas 3.000 personas de media diaria. El plan de protección del arenal de la Xunta, por el que se habilitará el sistema de entradas con 4.812 pases diarios gratuitos, entrará en vigor el próximo 1 de julio, hasta el 31 de septiembre, con vigilantes situados al pie del único acceso. Pero ya desde este mes guardias y agentes de Medio Ambiente de la Xunta de Galicia y la Guardia Civil están intensificando la vigilancia tanto en el monumento natural de As Catedrais, donde rige una normativa específica más restrictiva, como en su entorno. El espacio con figuras de protección es mucho más amplio y no se circunscribe estrictamente al arenal y la Zona Especial de Conservación -ZEC-, antes Lugar de Interés Comunitario -LIC-, sino que se extiende aproximadamente desde la playa de As Pasadas, en Barreiros, hasta la zona conocida como Punta do Corvo, en Vilaframil, Ribadeo.

El control, ahora más intenso en respuesta a la mayor afluencia gente, es ordinario durante todo el año. Fuentes solventes consultadas por este diario apuntan que a lo largo del 2025 personal de la Xunta adscrito a la demarcación de Ribadeo (controla el ZEC de As Catedrais y el ZEC de la ría de Ribadeo, este último con una extensión de más de 800 hectáreas) tramitó en torno a 150 denuncias por diferentes infracciones, de las cuales en torno a un 60-70 % corresponderían al ámbito del monumento natural de As Catedrais.

En As Catedrais las denuncias más habituales son por acceder a sitios prohibidos, como los acantilados, o por subirse a promontorios y arcos. También las ha habido por volar drones, por intentar extraer especies marinas de la costa, o por bajar a la playa sin código de entrada, contradiciendo al personal de control de acceso. No se trata solo de gente que se cuela, sino que se han dado casos de personas que directamente se niegan a tener que sacar entrada, que defienden que la playa es un espacio público y que por lo tanto en ningún caso se puede negar el acceso a quien lo desee.

Este incremento de la vigilancia y la imposición de sanciones no impide que se continúen cometiendo infracciones, sobre todo fuera de temporada alta, cuando no hay control de acceso, por gente que se sube a los promontorios o pasea por zonas donde está prohibido.

El viernes por la tarde agentes de Medio Ambiente de la Xunta, Guardia Civil y personal de Urxencias del 061 acudieron a la playa de Arealonga, en Barreiros, tras denunciar particulares que una persona se encontraba en el arenal con perros sueltos, contraviniendo la normativa municipal que lo prohíbe.

En la demarcación de Ribadeo trabajan dos guardias de Medio Ambiente y dos agentes medioambientales, una plantilla corta que obliga a que en muchas ocasiones las patrullas sean unipersonales. En actuaciones determinadas deben apoyarse en la Guardia Civil, al no haber policía nacional y estar la comisaría provincial de la policía autonómica más próxima en Lugo capital.

Se dan también casos de personas que van a ser denunciadas y se niegan a identificarse ante los agentes de la Xunta. Ante la falta de colaboración con la autoridad, en esos supuestos se recurre a la Guardia Civil.

Una playa de Barreiros y un cartel en donde se advierte de la expresa prohibición del acceso de perros
Una playa de Barreiros y un cartel en donde se advierte de la expresa prohibición del acceso de perros J.A.

Seis playas de A Mariña con acceso a perros todo el año

En las playas de Ribadeo el acceso de perros está prohibido en temporada alta (del 15 de mayo al 15 de septiembre y Semana Santa). El resto del año los perros pueden pasear y correr por las playas sin restricciones, siempre y cuando estén bajo control, se recojan los excrementos y se cumpla con la normativa de tenencia de animales (llevar microchip y cartilla de vacunas al día; bozal y correa obligatorios para razas potencialmente peligrosas). Además, en Ribadeo hay una zona de ocio canino específica durante todo el año, en una pequeña playa urbana en la ría, en el entorno de O Cargadoiro, bajo el puente de los Santos.

Otras playas habilitadas parra perros en el conjunto de A Mariña son las de Punta Corveira (Barreiros), Seiramar (Viveiro), Cova (Xove), O Penoural (Burela) y Tupide (Foz).