«Cuando llegamos a España lo hicimos en una situación complicada»

María Cuadrado Fernández
MARÍA CUADRADO BURELA / LA VOZ

A MARIÑA

Emma Gala, en el mirador del Monte Castelo de Burela, municipio donde ha formado una familia
Emma Gala, en el mirador del Monte Castelo de Burela, municipio donde ha formado una familia Xaime Ramallal

Emma Gala, de 34 años, participa en un programa municipal de inclusión social y comparte su experiencia real de migración e integración con estudiantes

24 may 2026 . Actualizado a las 11:57 h.

Cuando siente que el ánimo decae, recurre a una grabación de un poema que comienza así: «Cuando vayan mal las cosas, como a veces suelen ir...». Los versos en la voz de su padre son el aliento que anima a Emma Gala Prado a continuar. A no detenerse. No hay mejor lección para explicar los procesos migratorios y el enorme coste personal que los rodea que las charlas que esta mujer nacida en Lima (Perú) hace 34 años, con dos hijos de 4 y 10, impartió en semanas pasadas en los colegios e institutos de Burela.

Emma participa en el programa de inclusión social de la población inmigrante que impulsa el Ayuntamiento, donde desde marzo a junio realiza la formación práctica tras cursar segundo curso del ciclo superior de Administración e Finanzas en el IES Perdouro. «Estoy muy agradecida por la oportunidad de poder hacer las prácticas en el Concello», manifiesta quien define que su familia es su fortaleza y defiende un lema: «Solo eres fuerte, pero acompañado eres imparable».

Sostiene Mario Pillado, teniente de alcaldesa, que el mensaje de esfuerzo, de trabajo y de superación de Emma acerca a los jóvenes a experiencias reales de integración. Ella no fantasea, les relata qué la llevó a migrar, las dificultades y penurias que pasó, los bajones de ánimo, las decepciones...

Emma y su marido dejaron su país natal con su primera hija, entonces de tres años. Buscaban una vida mejor, huyendo de la delincuencia. Hace siete años recalaron en Madrid, donde residieron en distintos lugares antes de asentarse hace unos cuatro años en Burela, adonde primero llegó su hermana con un contrato de trabajo. Les recomendó el cambio porque Burela les ofrecería la posibilidad de continuar estudiando, un alquiler de vivienda más asequible...

De regreso

En la localidad mariñana, Emma ha creado su hogar, es donde estudian sus hijos, donde ella y su marido completaron su formación académica —él curso el ciclo superior de Mecatrónica Industrial— y el lugar en el que, si todo marcha según lo previsto, se sentirá completa al 100% cuando su padre, que es docente, se jubile y, junto a su madre, puedan trasladarse a Burela. Desde que está en España, solo ha regresado una vez a Perú, en noviembre pasado. Y lo hizo con ayuda de sus hermanos.

Emma Gala, en una de las charlas que dio en centros educativos de Burela. A la derecha, el teniente de alcaldesa, Mario Pillado
Emma Gala, en una de las charlas que dio en centros educativos de Burela. A la derecha, el teniente de alcaldesa, Mario Pillado Concello

«Cuando llegamos a España lo hicimos en una situación complicada», reconoce esta mujer que se siente muy agradecida con la ayuda recibida en Madrid por la parroquia de Santa María del Bosque (Hortaleza): «Son personas que hasta el día de hoy me llaman por teléfono, me preguntan cómo estoy... Hay que pensar que yo llegué a España sin documentación, sin contrato de trabajo. Ellos me brindaron apoyo en todo, vestimenta, alimento...». En Madrid, donde los ingresos familiares se iban en alquiler y comida, Emma se abrió camino trabajando en el sector de la limpieza.

Pero lo importante era también agilizar los trámites para conseguir la documentación, de ahí que decidieran trasladarse a Burela: «Ya aquí hice el trámite, salió más rápido, pude tener un NIE (Número de Identidad de Extranjero)...». Pero no todo fue rodado. Matriculados ambos en los ciclos y al no contar con una plaza en la escuela infantil al llegar fuera de plazo, ella decidió «dar un paso al lado» y aparcar los estudios en el IES, si bien continuó haciendo cursos, se sacó el carné de conducir...

Con el tiempo, la formación le abrió a su marido las puertas a un empleo y ella pudo retomar el ciclo. Aunque el gallego se le resistía, agradece el apoyo del profesorado para abrazar la oportunidad de estudiar, aún con las complicaciones de la conciliación familiar, ya con dos menores a su cargo.

El horario fue una razón de peso para optar a las prácticas del Concello. La otra, agradecida por el apoyo de oenegés, entidades y Administraciones, el poder corresponder y aportar su grano de arena: «Es un modo también de ayudar a la sociedad». Afirma que la experiencia está siendo «muy buena» —«Estoy ahora en el área de Intervención»— y, una vez concluya esta etapa, tocará seguir peleando y buscar empleo. Le gusta la contabilidad y el trato con el público.

«Nos gusta Burela, es un lugar en el que puedes crecer»

En su país natal, tras formarse en ballet y danza clásica y contemporánea en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y cursar estudios de pastelería, trabajó como asistente de producción y administrativa, e incluso regentó su propia pastelería. En Burela, el enfoque laboral va por otros derroteros. «Aquí hemos tratado de integrarnos en el modo que nos han permitido, pero creo que acá hay mucha oportunidad para eso», apunta Emma. Lo hacen con sus hijos en el colegio y participando en las extraescolares, su esposo colaboró en la alfombra floral...

«Nos gusta Burela, es un lugar en el que puedes crecer», confiesa mientras ultima la puesta en marcha de una asociación de danza y bienestar para dar a conocer la cultura no solo de Perú sino de otros países y también interesada en implicar a los alumnos en las charlas que dio en colegios e institutos.

 Regularización

También valora las bondades del proceso de regularización extraordinaria: «Yo considero que es algo bueno porque, si bien es cierto que para tener papeles a veces hay que esperar unos dos o tres años, como me sucedió a mi, con este proceso lo consiguen más rápido. Bienvenido sea. Me siento bien de que haya esta oportunidad porque así pueden tener un trabajo digno y cotizar. Se necesitan impuestos para tener servicios. Si queremos eso, está bien que aportemos».

A quienes recurren a este proceso, les da un consejo: «Es importante para ellos, pero espero que también lo aprovechen. Hay que aprovechar estas oportunidades que no se dan siempre y más que nada, hay que aprovecharlas para crecer».