Tres detenidos, de 19, 31 y 51 años, tras la reyerta de Foz en la que se usó un arma simulada y un cuchillo

La Voz FOZ / LA VOZ

A MARIÑA

ALBERTO LÓPEZ

La Guardia Civil los detuvo como supuestos autores de un delito de lesiones e investiga también a un menor

18 may 2026 . Actualizado a las 16:24 h.

La Guardia Civil detuvo a tres personas como supuestos autores de un delito de lesiones tras participar el pasado día 12 en Foz en una reyerta en la que se empleó un arma corta simulada y un cuchillo de grandes dimensiones. También se investiga a un menor como supuesto autor del mismo delito. Serán puestos a disposición judicial y de la Fiscalía de Menores.

En un primer momento, según avanzaron fuentes oficiales, se recibió un aviso de que en la reyerta supuestamente se estaban utilizando armas de fuego y armas blancas, si bien las investigaciones posteriores permitieron determinar que el arma exhibida era simulada y que el arma blanca utilizada era un cuchillo de cocina de grandes dimensiones.

Las mismas fuentes indican que durante el transcurso de los hechos se lanzaron piedras contra el portador del cuchillo, produciéndose un enfrentamiento entre los implicados.

La Guardia Civil detuvo a un joven de 19 años de edad al presentar la víctima fractura de cuatro costillas. Se le atribuye el lanzamiento de varias piedras y otros objetos contundentes contra el portador del arma blanca. Otro, de 51 años, fue detenido como presunto autor de un delito de lesiones agravadas con arma blanca. Según la investigación, intentó agredir en varias ocasiones al detenido anteriormente citado, sin llegar a consumar la agresión debido a las lesiones que presentaba, entre ellas la fractura de costillas y una lesión nasal con pérdida de masa, ocasionadas tras recibir el impacto de varias piedras. Esta persona, según fuentes oficiales, denunció posteriormente haber sido víctima de amenazas de muerte.

El tercer hombre, de 31 años, fue detenido por un presunto delito de provocación para cometer un delito de lesiones, al incitar públicamente al agresor para que golpease en la cabeza al perjudicado, en presencia de numerosas personas que observaban la escena.

Varias fuentes confirmaron que el arma simulada resulto ser de la categoría 4.1, con apariencia idéntica a una de fuego real, siendo intervenida el mismo día de los hechos y depositada posteriormente en la intervención de armas de Burela.