Un albañil de Viveiro triunfa en la Ribeira Sacra asando los mejores pescados de lonja de A Mariña

Lucía Rey
lucía rey VIVEIRO / LA VOZ

A MARIÑA

Nemesio Cora, en imagen en la playa de Covas, compagina su trabajo de albañil en su tierra natal con el de hostelero en Ferreira de Pantón
Nemesio Cora, en imagen en la playa de Covas, compagina su trabajo de albañil en su tierra natal con el de hostelero en Ferreira de Pantón XAIME RAMALLAL

Nemesio Cora Fraga, de 50 años, dirige con su mujer Casa Maiorga en una área recreativa junto al río Miño en Ferreira de Pantón

03 may 2026 . Actualizado a las 13:57 h.

Comenzó a trabajar de albañil con 20 años, cuando regresó del servicio militar, y pasados los 40 empezó a hacer realidad una ilusión acunada desde niño: la de tener un restaurante propio. Ahora, con 50 años cumplidos, el viveirense Nemesio Cora Fraga está pluriempleado, ya que compagina su oficio como autonómo de la albañilería durante parte del año en su tierra natal, con su trabajo el resto del tiempo en los fogones de Casa Maiorga, el restaurante que dirige con su mujer, Conchi Taboada Expósito, en la área recreativa del mismo nombre que se sitúa en el municipio de Pantón, en uno de los rincones privilegiados de la Ribeira Sacra lucense. A orillas del Miño y a unos 8 kilómetros río arriba del embalse de Os Peares.

Aunque los comienzos no fueron fáciles («os dous primeiros anos foron difíciles porque non nos coñecía ninguén», indica Nemesio), en Casa Maiorga, que es propiedad de la Diputación de Lugo, la pareja triunfa desde hace nueve años con una carta en la que conviven sabrosas carnes a la brasa, como churrasco de cerdo, ternera o pollo, chuletones y entrecots, con los mejores pescados de A Mariña. «Levo para aló a mellor variedade do que entra en lonxa: pescada, palometa roxa, lubina, corvina, rodaballo...», relata Cora, que es nativo de Covas y que tenía experiencia previa en cocina.

«A miña idea era meter a cultura do peixe que temos aquí no interior, e a xente alucina cos chicharros e as sardiñas lañadas, que son un manxar», Nemesio Cora Fraga, albañil y hostelero viveirense de 50 años

«A cociña encántame e ter un restaurante foi unha das metas da miña vida. E estou contento porque, a base de moito traballo, cheguei a conseguila. A miña muller, que é de Ferreira de Pantón, coñecía o sitio de oídas e fora alí algunha vez, pero cando o fun ver eu pensei: ‘Aquí podo traballar á brasa, podo facer moitas cousas...’ Vin o potencial que tiña e tirei máis de coller a concesión ca ela», destaca.

Casa Maiorga está en una área recreativa situada junto al Miño, a unos ocho kilómetros río arriba del embalse de Os Peares
Casa Maiorga está en una área recreativa situada junto al Miño, a unos ocho kilómetros río arriba del embalse de Os Peares ALBERTO LÓPEZ

La bandera de Viveiro, en el interior del negocio hostelero
La bandera de Viveiro, en el interior del negocio hostelero N.C.F.

El negocio abre desde Semana Santa los fines de semana y los festivos, y desde finales de junio hasta septiembre de manera ininterrumpida. Después, funciona los fines de semana hasta noviembre, y en invierno únicamente por encargo. «As fins de semana estamos case a tope. Abrimos venres, sábado e domingo. Curramos moito, pero estamos contentos», subraya. En este tiempo han preparado también algún bautizo e incluso alguna comida para 74 personas. Y Nemesio destaca la espectacularidad del enclave. «É unha zona que está moi virxe, natureza pura e dura, e preto ten lugares impresionantes, como a adega de Finca Míllara, a fervenza de Auga Caída, as adegas Moure ou a illa de Maiorga», señala. El vino es siempre de la Ribeira Sacra. «O rioja está prohibido», sonríe.