Más de 130 tesoros culturales de la costa mariñana esperan su catalogación BIC

lucía rey / María Cuadrado / Jose Alonso REDACCIÓN / LA VOZ

A MARIÑA

Vista del puente situado en el monumento natural de Os Castelos, en la playa de Covas (Viveiro), que la Xunta incluye en el Catálogo de Bens de Valor Cultural no Litoral
Vista del puente situado en el monumento natural de Os Castelos, en la playa de Covas (Viveiro), que la Xunta incluye en el Catálogo de Bens de Valor Cultural no Litoral XAIME RAMALLAL

Las consellerías de Medio Ambiente e Cambio Climático y Cultura prevén acabar a principios de abril el análisis de las alegaciones de un inventario que más tarde será aprobado por el Consello da Xunta

28 feb 2026 . Actualizado a las 13:20 h.

Un total de 131 bienes culturales que atesora la costa mariñana esperan su inclusión definitiva en el nuevo Catálogo de Bens de Valor Cultural no Litoral, conocidos como «BIC do litoral», que ultima la Xunta de Galicia, y cuyas propuestas y alegaciones (el período para presentarlas acabó el pasado 1 de diciembre) se encuentran en fase de estudio, como precisan desde la Consellería de Medio Ambiente e Cambio Climático. «Nestes momentos, os técnicos de Medio Ambiente están a traballar en colaboración coa Consellería de Cultura, Lingua e Xuventude nos informes de tramitación e de alegacións correspondentes para definir o contido final do decreto polo que se aproba [...] para a súa aprobación polo Consello da Xunta», detallan las mismas fuentes. Prevén que el citado análisis esté concluido a finales de marzo o a principios del mes de abril. Posteriormente se publicará la versión definitiva en el Diario Oficial de Galicia.

El citado documento identifica en el conjunto de los más de 130 kilómetros del litoral de A Mariña (toda la costa de la provincia de Lugo) elementos situados a pie de mar que destacan por su valor patrimonial, arquitectónico o cultural, entre otros. Se trata de una «medida estratégica» impulsada por la Xunta en aplicación de la Ley de Ordenación e Xestión Integrada do Litoral de Galicia (Loxilga), y que aspira a ser una «actuación clave para el desarrollo sostenible de la costa».

En detalle, en el municipio de O Vicedo se prevé la catalogación de 10 bienes costeros y en Viveiro de 16. Para Xove hay 7 propuestas, para Cervo 15 y para Burela 7, mientras que en Foz se contemplan 27 frente a los 6 de Barreiros y a los 43 de Ribadeo. 

De hórreos a fábricas

Hórreos, puentes situados en la desembocadura de ríos como el Landro o el Sor, muros en playas, casas, molinos de mar, antiguas fábricas e instalaciones portuarias, astilleros, fuentes, núcleos marineros, cetáreas, bancos de piedra, muelles, torres, faros, castros, lavaderos, baterías, cargaderos de mineral, yacimientos arqueológicos, cruceiros, viviendas indianas, antiguas lonjas, islas, petroglifos e incluso iglesias o monasterios abandonados forman parte de un listado que se puede consultar en la web de la Xunta.

Ribadeo, entre los concellos de Galicia con mayor número de enclaves catalogados, 38 en total

El rico patrimonio cultural ribadense se ve reflejado en el catálogo elaborado por la Xunta, con 38 elementos a proteger con su área de influencia, lo que sitúa a Ribadeo entre los concellos con mayor número de Galicia. En la lista figuran enclaves relevantes y muy conocidos, que tienen un gran interés turístico, desde las antiguas cetáreas de Rinlo hasta el faro de Illa Pancha, el molino de As Aceas o los puertos de Rinlo y el de Ribadeo. Pero hay otros que pasan más desapercibidos y a los que también se les da protección.

Los antiguos bancos y esta casa en el puerto de Porcillán, en Ribadeo, figuran también entre los bienes catalogados
Los antiguos bancos y esta casa en el puerto de Porcillán, en Ribadeo, figuran también entre los bienes catalogados J.A.

La lista completa la integran tres hórreos en Porto de Abaixo, en el tramo más interior de la ría de Ribadeo; una vivienda unifamiliar en Vilausende (en un estado de conservación deficiente, de tipología tradicional catalogada en el PXOM con un nivel de protección ambiental; el puente de Porto; el molino de As Aceas; la fábrica de algas de A Vilavella; el antiguo varadero y puerto de los astilleros de A Vilavella; las casas del barrio de A Vilavella; el galeón Santiago hundido en el puerto de Ribadeo; la casa de Porcillán ubicada junto al hotel Fogar do Mariñeiro; los bancos de piedra próximos a la dársena de Porcillán (mobiliario urbano con categoría de monumento); el puerto de Porcillán; la conocida como Casa de Obras Públicas y antiguo faro; el cargadero de mineral; el fuerte de San Damián; la Torre Vella; el faro de Illa Pancha; el castro de As Grobas, y el castro de Piñeira. Ya en Rinlo están el molino de San Pedro, dos fuentes de Jesús Rodríguez Murias, el antiguo lavadero, un hórreo en el casco, el puerto, el conjunto frente a la casa de Don Inocencio, el núcleo de Rinlo, el puerto en la ensenada de A Areosa, el puente que conecta con el puerto, un hórreo localizado frente al puerto, el puente para salvar el Rego de Xulián y las tres antiguas cetáreas.

El catálogo de bienes en Ribadeo se completa con el castro de Meirengos, el castro junto a la playa de Illas y el yacimiento del horno romano en la playa de Esteiro.

BARREIROS

En la costa de Barreiros hay seis lugares catalogados, por su interés arqueológico. Son los sedimentos en la playa de Arealonga; Punta do Castro; los yacimientos castreños de A Roda (San Pedro), Punta de San Pedro y San Bartolo, y la tumba excavada en la roca en la playa de Remior.

Parte de estos bienes incluidos en el documento, a exposición pública en meses pasados, ya figuraban en 2023 en el catálogo de bienes en servidumbre de protección de dominio público-marítimo terrestre. En toda A Mariña sumaban 21 y se dieron a conocer cuando se tramitaba la nueva Lei de Ordenación do Litoral.

Entonces se indicaba que la norma permitiría restaurar en toda Galicia hasta 299 inmuebles históricos e incluso darles otro uso diferentes, como los de hospedaje, hostelería o actividades sociales y culturales. En Foz, además de viviendas —Vilarmeá, Fondo Nois, dos indianas en Cangas, Vilaxoane y la rectoral de San Pedro—, aparecían las fábricas de salazón citadas.

El catálogo permitirá gestionar el patrimonio costero e impulsar la rehabilitación y puesta en valor de bienes ligados al mar «cun valor arquitectónico, histórico, cultural ou industrial co fin de darlles unha segunda vida». Para elaborarlo se tomó como referencia un inventario realizado por el Gobierno gallego en 2019 que se completó con un trabajo de campo en 2025.

Vista de la iglesia y de la casa rectoral de Cangas, en Foz, junto al acantilado
Vista de la iglesia y de la casa rectoral de Cangas, en Foz, junto al acantilado XAIME RAMALLAL

Abierta la vía para restaurar en Foz bienes arquitectónicos o industriales

El municipio de Foz tiene 26 elementos recogidos en el Catálogo de Bens de Valor Cultural no Litoral. De estos, once, de las categorías de bienes arquitectónicos o industriales, podrían tener otros usos a futuro compatibles con su conservación y protección.

La relación de los 26 es completa, desde una casa con galería en Vilaxoane a otra con escudo en Vilarmeá, otra vivienda también con escudo junto a la iglesia de Nois, una casa indiana en Cangas (junto a la N-642) y la rectoral de Cangas. En el listado y las fichas divulgadas en octubre por la Consellería de Medio Ambiente e Cambio Climático también figura el Faro de Foz, el yacimiento de O Carreiro (Marzán), los muros de la playa de Llas, Punta dos Bois, Forno de Peizás, estructuras de la playa de A Pampillosa, yacimiento de Sarrido, Ponte Vella de Fazouro, Pena de San Marcos, iglesia de Fazouro, Catro Cruceiros de Fazouro, muros entre A Pampillosa y Fazouro, yacimiento de Porto, castro de Fazouro, Os Castros, Salgadura en el puerto de Nois (1 y 2), O Curveiro, A Cruz do Home Santo, la iglesia de Cangas y Punta dos Castros.

Parte de estos bienes incluidos en el documento, a exposición pública en meses pasados, ya figuraban en 2023 en el catálogo de bienes en servidumbre de protección de dominio público-marítimo terrestre. En toda A Mariña sumaban 21 y se dieron a conocer cuando se tramitaba la nueva Lei de Ordenación do Litoral.

Entonces se indicaba que la norma permitiría restaurar en toda Galicia hasta 299 inmuebles históricos e incluso darles otro uso diferentes, como los de hospedaje, hostelería o actividades sociales y culturales. En Foz, además de viviendas —Vilarmeá, Fondo Nois, dos indianas en Cangas, Vilaxoane y la rectoral de San Pedro—, aparecían las fábricas de salazón citadas.

El catálogo permitirá gestionar el patrimonio costero e impulsar la rehabilitación y puesta en valor de bienes ligados al mar «cun valor arquitectónico, histórico, cultural ou industrial co fin de darlles unha segunda vida». Para elaborarlo se tomó como referencia un inventario realizado por el Gobierno gallego en 2019 que se completó con un trabajo de campo en 2025.

Foto de archivo del castro de Rueta, en el municipio de Cervo
Foto de archivo del castro de Rueta, en el municipio de Cervo CSIC

En la relación de bienes catalogados en el municipio de Cervo —a ocho se le podría dar otro uso— figuran el castro de Rueta, las casas frente a la capilla de Santo Andrés en Lieiro, la vieja «salgueira» de San Cibrao, la capilla de San Cibrao, el yacimiento de la península de A Atalaia, tres petroglifos de A Atalaia, el Faro de San Cibrao, una casa de la Rúa do Torno, Asteleiro Fra, Ponte de San Cibrao, Pasais do Río Cobo, casa en el paseo del río Lieiro y antiguo aserradero y salgadura.

Siete son los elementos en Burela (tres con posibilidad de cambio de uso): O Campón, hórreo en la calle Eijo Garay, viejas instalaciones de la lonja y del puerto, Faro de Pena Burela, Castro de Cabo Burela y petroglifo de Cabo Burela.

De la antigua fábrica de salazón de Catá, «fábrica do mexicano», situada en O Vicedo, únicamente quedan restos de los muros perimetrales y de la chimenea. La Xunta propone su conservación como BIC del litoral y considera que el entorno podría tener nuevos usos siempre y cuando se respete su protección
De la antigua fábrica de salazón de Catá, «fábrica do mexicano», situada en O Vicedo, únicamente quedan restos de los muros perimetrales y de la chimenea. La Xunta propone su conservación como BIC del litoral y considera que el entorno podría tener nuevos usos siempre y cuando se respete su protección Xaime Ramallal

De los restos de la antigua «fábrica do mexicano» a la isla Coelleira o el cruceiro de San Román

Cerca de la playa de Fomento, en el núcleo urbano de O Vicedo, se encuentran los restos de la antigua fábrica de salazón de Catá, conocida popularmente como «a fábrica do mexicano». De ella únicamente se conservan los muros perimetrales y la chimenea, puesto que en la parcela se edificó un bloque de viviendas. Las ruinas de esa antigua factoría forman parte del inventario de Bens de Valor Cultural no Litoral que propone la Xunta de Galicia con el objetivo de aumentar la protección de bienes arquitectónicos, etnográficos o industriales situados junto al mar. Entre las posibles actuaciones se que podrían llevar a cabo sobre ella, cuyo estado de conservación es «muy deficiente» y que actualmente solo tiene un nivel de protección «ambiental», están las de investigación, valorización, mantenimiento, conservación, consolidación, restauración, rehabilitación, reestructuración o ampliación.

En total, el catálogo de BIC del litoral incluye otros nueve bienes localizados en este municipio mariñano. Son el Castro dos Moutillóns, situado en la parroquia de San Román do Val, junto a la playa de Area Grande; el monasterio de San Miguel da Coelleira, sobre el que existen numerosas leyendas, pero un importante vacío documental de sus primeras etapas; Trasmonte y la Punta do Castro.

Además de consultar archivos históricos, documentación urbanística, mediciones directas o informes cartográficos, los técnicos autonómicos que han realizado el trabajo de campo en el concello vicedense han identificado en la parroquia de San Miguel de Negradas el Castro da Insua y A Calzada. También han propuesto para su conservación el Cruceiro de San Román, además de la propia isla da Coelleira en su conjunto.

Restos de la antigua factoría ballenera de Morás, en Xove
Restos de la antigua factoría ballenera de Morás, en Xove XAIME RAMALLAL

Excavaciones en la Cova de San Xoán Vello, en Covas, Viveiro, en imagen de archivo
Excavaciones en la Cova de San Xoán Vello, en Covas, Viveiro, en imagen de archivo PEPA LOSADA

El nuevo catálogo autonómico inventaria 16 bienes en el litoral de Viveiro y 7 en el de Xove

En Viveiro, la Xunta ha catalogado un total de 16 bienes culturales situados junto al mar. En detalle, en la parroquia de Faro son: la Punta do Faro, el Cruceiro de Punta da Arnela, la playa de Area y Cruceiro da Area (1 e 2). En la de Celeiro: la Batería da Atalaia y la Cofradía de Pescadores. En Viveiro, la Aduana Vella, la Ponte da Misericordia y los Xardíns Noriega Varela. En la parroquia de Galdo, la Casa de Villagas (situada en el lugar de O Carballo), mientras que en la Vieiro se ubica la Ponte do Ferrocarril. Finalmente, en Covas aparecen la Cova de San Xoán Vello y la Ponte dos Castelos. Mientras, en el municipio de Xove aparecen inventariados siete bienes: la fábrica ballenera de Morás, la capilla de Santa María de Portocelo, la vieja iglesia de San Tirso, el Castro de Punta Mechiluide, el Faro de Punta Roncadoira, el Castro de Ceranzos, en Xuances, y el Monte das Modias.

«Mejor consolidar que reparar, mejor reparar que restaurar, mejor restaurar que rehacer»

«Es mejor consolidar los monumentos antiguos que repararlos, mejor repararlos que restaurarlos y mejor restaurarlos que rehacerlos». Esta cita del arqueólogo francés Adolphe Napoleon Didron (1806-1867), incluida en el borrador del Catálogo de Bens de Valor Cultural no Litoral, resume la filosofía de un documento administrativo que clasifica de manera oficial un total de 1.582 bienes distribuidos en el litoral gallego. Entre ellos los hay de tipo arqueológico, etnológico, que encajan en la categoría de industrial o que se califican como artísticos. 

Desde la Xunta subrayan que «todas las edificaciones costeras pertenecientes a las categorías arquitectónica e industrial serían susceptibles de solicitar un cambio de uso respecto de aquel para el cual fueron concebidas originalmente, siempre que sea compatible su conservación y protección». 

161 alegaciones 

Desde Medio Ambiente indican que en el conjunto de la comunidad autónoma han recibido 161 alegaciones o aportaciones al catálogo dentro del plazo establecido. Otras 7 llegaron fuera de plazo.