«Con precios de venta de 305 dólares por tonelada métrica, la estructura de costes de la fábrica es muy superior a esos 305 dólares», apunta
25 feb 2026 . Actualizado a las 05:00 h.La situación de San Cibrao volvió a protagonizar parte de la intervención del presidente de Alcoa, Bill Oplinger, en la BMO Global Metals, Mining & Critical Minerals Conference, celebrada en la localidad canadiense de Toronto. El máximo dirigente de la compañía estadounidense volvió a hacer hincapié en la situación de la factoría de alúmina, que «tiene serias dificultades», dijo, y vinculó de nuevo el futuro de la planta de aluminio «al precio de la energía, que es un hueso duro en este momento».
En un contexto de arranque de las cubas no exento de controversia, ya que la empresa no ha ejecutado el horno de cocción de ánodos que comprometió ante su plantilla, y después de que Alcoa manifestase ante sus inversores que espera conseguir, primero, la neutralidad de efectivo para San Cibrao en el 2027, y después decidir sobre las plantas españolas —habló de «vender la planta de aluminio o seguir produciendo» y de «cerrar u operar» la fábrica de alúmina—, la multinacional no se mostró optimista.
Oplinger fue preguntado sobre los números que espera para San Cibrao en este 2026, un año que, según expuso la analista Katja Jancic en su consulta, «parece que va a ser un lastre económico». Jancic recordó que Alcoa se puso como objetivo en el 2027 la neutralidad de caja en lo relativo al complejo industrial de A Mariña, es decir, poder generar suficiente liquidez para cubrir sus obligaciones financieras con sus ingresos, y preguntó si ese equilibrio podría llegar antes, «dado el contexto de precios».
«Estoy más cómodo diciendo que ese es el plan. No estamos todavía en ese punto», respondió Oplinger, que aseguró que «el tema central en San Cibrao es, y creo que todo el mundo lo sabe, la situación energética en Europa. Históricamente, ese complejo industrial ha funcionado muy bien. Después de la guerra de Ucrania, los precios de la energía se dispararon en el continente europeo y todavía no se han restablecido por completo», argumentó.
«Estamos enfocados en esa neutralidad de caja para 2027 y haciendo todo lo que podemos», apuntó el dirigente de Alcoa, que se refirió al reinicio de la actividad. «El arranque está yendo muy bien, gracias a nuestros trabajadores. Actualmente tenemos operativo en torno al 80 % de la electrolisis», señaló.
Consultado sobre las opciones a más largo plazo, Oplinger respondió que «nuestro objetivo es hacer de San Cibrao un activo competitivo, viable. Y hoy por hoy, la refinería tiene serias dificultades. Con precios de la alúmina de 305 dólares por tonelada métrica, la estructura de costes de la fábrica es muy superior a esos 305 dólares», remarcó.
Además, puso énfasis en que «se debe tener en cuenta que tenemos un depósito de residuos —la balsa que almacena los lodos rojos resultantes de la fabricación de alúmina a partir de bauxita— cuya capacidad se acabará a principios de la próxima década. Así que hay mucho más trabajo que hacer a nivel estratégico», recordó.
La Xunta sometió a información pública el plan de la compañía para ampliar el embalse a cota 110 (110 metros), el último recrecido posible y que tardará unos cinco años en llevarse a cabo. Con este documento adjuntó una propuesta para cerrar definitivamente la balsa de lodos.
En cuanto a la fundición, «todo dependerá de si podemos encontrar un contrato energético que la haga competitiva. La energía en Europa no es competitiva para hacer aluminio primario competitivo a nivel global», dijo Oplinger.
Jancic consultó al presidente de Alcoa si «hay señales» de que ese contexto pueda cambiar, y «planes por parte del Gobierno» para rebajar el precio eléctrico o compensarlo económicamente. Alcoa espera recibir 72 millones de euros en ayudas públicas en el 2026. «Estamos enfocados en lo que podemos controlar», manifestó Oplinger, «y eso es producir de forma segura, mejorar cada día y continuar chequeando el mercado energético. No podemos controlar los precios de la energía en Europa, pero intentaremos conseguir los precios de la energía que hagan la instalación viable», concluyó.