Alcoa habrá recibido 96 millones del Estado por CO2 entre el último trimestre del 2025 y el 2026

A MARIÑA

Complejo industrial de Alcoa
Complejo industrial de Alcoa PEPA LOSADA

La multinacional espera tener «neutralidad de caja» en España en el 2027 con las ayudas estatales

24 ene 2026 . Actualizado a las 11:44 h.

Alcoa recibió 27 millones de euros en el último trimestre del 2025 en materia de compensaciones por los costes indirectos imputables a las emisiones de gases de efecto invernadero repercutidas en los precios de la electricidad, el denominado CO2 indirecto, y prevé percibir, por su actividad en el 2026, otros 72 millones. Así lo expuso la multinacional en la conferencia de resultados del pasado ejercicio.

Con ese apoyo económico del Estado, Alcoa espera alcanzar en el 2027 la «neutralidad de efectivo» en lo relativo a las plantas españolas. En esa anualidad, asegura, los ingresos generados por el complejo industrial cubrirán los gastos relativos al mismo.

«En España no se recibe la compensación por CO2 indirecto más que a posteriori. Hay un plazo de recuperación por tres años, por lo que en el segundo semestre del 2027 tendremos unos ingresos de aproximadamente 72 millones, derivados de nuestra producción del actual ejercicio. Confiamos en alcanzar en ese segundo semestre del 2027 la neutralidad de caja», argumenta.

Alcoa considera que la planta de aluminio será rentable «completado el arranque», manteniendo como fecha prevista mediados del actual ejercicio. Con ese lucro y el pago por CO2, Alcoa espera cubrir «las pérdidas» de la refinería.

«Los precios son muy favorables» en lo relativo al aluminio, aseguró. Con la electrolisis a pleno rendimiento, Alcoa prevé aumentar en el 2026 su producción en este segmento de 2,4 millones de toneladas a 2,8, y las ventas de 2,6 a 2,8.

La compañía actualizó las previsiones ofrecidas sobre San Cibrao en lo relativo al indicador financiero EBITDA —el beneficio operativo, que mide la rentabilidad de una empresa antes de la deducción de intereses e impuestos—. «En el 2026 tendremos unas pérdidas de entre 64 y 85 millones de euros, la mayor parte a causa de la planta de alúmina», afirmó. «Nuestro consumo de capital será de entre 85 y 110 millones», indicó, estimación que incluye 42 millones para la ampliación de la balsa de lodos.

Alcoa reconoció en la conferencia lo dependiente que es su negocio español de las subvenciones estatales. Pero no solo. En el segmento del aluminio, el EBITDA ajustado de la compañía subió en 181 millones, lo que la multinacional achacó a «los precios más altos del metal, los menores costes de la alúmina y lo ingresado por CO2 de Noruega y España».

En cambio, para el primer cuarto del 2026 prevé números rojos en el EBITDA de aluminio de casi 60 millones de euros, debido a que no tendrá esas compensaciones, imputadas al último trimestre del 2025, y «a gastos adicionales de producción asociados al reinicio de la planta de San Cibrao». Alcoa no concreta cuáles son esos gastos, a los que vincula un negativo de 17 millones.

Tras reportar beneficios globales por 995 millones, y consultada sobre sus obligaciones en España, la empresa apuntó que «tendremos completado el acuerdo de viabilidad en buena parte para finales del 2027», de modo que en el 2028 se considera libre para decidir, como avanzó, si cierra u opera la refinería y si mantiene o vende la planta de aluminio. No habrá cumplido con la construcción del horno de cocción que comprometió, como bastión para el futuro de San Cibrao, ante su personal. 

Una plantilla que aprecia un «cierre encubierto» y alerta sobre el «agujero económico» que supone fabricar aluminio primario con ánodos de importación.