La Audiencia considera inverosímil su relato y le retira el carné por un año
26 dic 2025 . Actualizado a las 05:00 h.La Audiencia Provincial de Lugo ha ratificado la sentencia del Juzgado de lo Penal 1 lucense y de este modo mantiene la condena a un varón, que tendrá que pagar 900 euros y perderá el carné durante un año, como autor de un delito contra la seguridad vial.
Según los hechos probados, el 24 de marzo del 2022, el conductor iba ebrio y el coche que manejaba, el de su padre, se salió de la vía en Lourenzá —a la altura del hito kilométrico 2,200 de la LU-132— invadió el carril contrario y chocó contra un talud rocoso, golpeando una señal vertical. Al ser sometido a la prueba de alcohol, más de tres horas después del siniestro, dio 0,60 y 0,57 mg/l en aire espirado.
El condenado alegó que «pese a que tomó unas cervezas antes del accidente, con posterior al mismo ingirió alcohol al esperar más de tres horas por los agentes».
Sin embargo, ni informó sobre este punto a los agentes in situ ni corroboró este testimonio en sede judicial, y la Audiencia resalta que no se cuestiona que fue el acusado el conductor del vehículo ni que había ingerido alcohol antes del accidente.
«No resulta lógico que una persona que acaba de tener un accidente de tráfico y espera la llegada de la Guardia Civil tome bebidas alcohólicas en el ínterin, y más inverosímil es todavía que cuando los agentes le informan de que va a ser sometido a la prueba, no les diga que bebió alcohol tras el siniestro», resalta la Audiencia, que sobre el estado del conductor resalta además que «el relato fáctico sobre el accidente, no cuestionado, muestra una falta de capacidad para manejar el vehículo».