Deja la hostelería por la construcción: «É unha pena pechar unha cafetería que vai tan ben, pero na obra estou tranquilo»

Lucía Rey
lucía rey XOVE / LA VOZ

A MARIÑA

Fran González traspasa O Cabaliño do Mar por problemas de salud relacionados con la ansiedad
Fran González traspasa O Cabaliño do Mar por problemas de salud relacionados con la ansiedad PEPA LOSADA

Fran González cerrará O Cabaliño do Mar, en Xove, un local hostelero con parque de bolas que fue pionero en A Mariña, si no lo traspasa en breve

05 abr 2024 . Actualizado a las 09:43 h.

Fran González está decidido. Si en breve no logra traspasar O Cabaliño do Mar, la cafetería con parque de bolas que hace una década montó en Xove y que fue pionera en A Mariña, la cerrará. «Non podo máis. É unha pena pechar un negocio que vai tan ben, que funciona, pero para min supón un quebradeiro de cabeza continuo e na obra polo menos estou tranquilo», relata a La Voz un profesional de la hostelería que hace unos meses, en estas mismas páginas, anunciaba que traspasaba el establecimiento por problemas de salud derivados de la ansiedad que sufre. Desde entonces ha vuelto a trabajar de albañil en las obras, un empleo en el que se siente en calma, aunque por ahora también sigue al frente de O Cabaliño. «Procuro ir o menos posible por alí porque me sinto mal», expone un profesional que ahora tiene 44 años.

El origen de la ansiedad se sitúa en torno a la pandemia del coronavirus. «Ata o covid estaba ben. Tivéramos un incendio e pasáramolo mal porque o seguro non quería pagar, pero xa resolvéramos. Pero o coronavirus foi un desastre. Pasamos moito tempo pechados mentres as facturas seguían chegando e nós non tiñamos ingresos. O alugueiro do local, os recibos... E tivemos que facer unha reforma na cociña. Aquela débeda é un lastre», indicó en septiembre Fran y confirmó esta semana.

«Mentres estou traballando na obra estou relaxado. Volvín ós meus inicios», comenta un hombre que está dispuesto a escuchar ofertas. En este tiempo han llegado varias, pero bajas en relación con lo que pide. «Quería salvar a débeda, pero chega un momento no que o vou ter que traspasar polo que me dean. Ou pechar», dice.

Crónica sobre las dificultades de un emprendedor: «Acabas de pagar unha cousa e vénche outra, o personal ponse de baixa, non tes apoio ningún...»

Hace un tiempo que a Fran González le cuesta ver luz en el horizonte de O Cabaliño do Mar. A la deuda acumulada a raíz de las dificultades que atravesó el sector de la hostelería durante los momentos más duros de la pandemia del coronavirus se suma también la falta de personal. «Acabas de pagar unha cousa e vénche outra, o persoal ponse de baixa pero ti segues tendo que pagar igual as nóminas, non tes apoio por ningún lado... E acábaste cansando. Agotado!», lamenta un emprendedor que siempre se ha manejado bien en el mundo la hostelería. Después de trabajar durante algún tiempo en la construcción, en Viveiro dirigió A Esmorga. Tiempo después, ya en Xove, montó el conocido Mesón A Fuga. O Cabaliño do Mar llegó hace diez años. Familias de distintas poblaciones de A Mariña se desplazan habitualmente a esta cafetería, que es especialmente agradable para que niños y adultos disfruten a la vez y pasen momento agradables. Juntos y por separado.  

Un enorme parque de bolas

Está situada en la calle Tomás Mariño Pardo y dispone de 245 metros cuadrados. De ellos, unos 40 están destinados a un parque infantil de bolas en el que los niños juegan mientras los adultos pueden tomar algo y charlar tranquilamente en la cafetería. El establecimiento impulsado por Fran González ofrece además una amplia variedad de cafés, batidos, helados e incluso cócteles, hamburguesas, raciones y pizzas puesto que cuenta con servicio de cocina. En el espacio destacan tanto la terraza como los cuatro acuarios con peces de colores. «Son unha persoa perfeccionista, á que lle gusta facer as cousas ben, e que vaia encima miña todo é unha carga tremenda que me está afectando á saúde. Por iso prefiro deixalo», comentó Fran González hace unos meses. El emprendedor lleva toda la vida viviendo en Xove.