«Las novias pagan la mitad del servicio como señal cuando reservan el día»

Lucía Rey
lucía rey VIVEIRO / LA VOZ

A MARIÑA

Salgueiro, en imagen, impulsa iniciativas como la donación de pelo a enfermos de cáncer
Salgueiro, en imagen, impulsa iniciativas como la donación de pelo a enfermos de cáncer XAIME RAMALLAL

Peluquerías de A Mariña como la de la viveirense Ángeles Salgueiro cobran anticipos por cuidados especiales; el sector, en general, se está planteando cobrarlos a diario por la cita previa en caso de no presentarse

23 feb 2024 . Actualizado a las 10:12 h.

«Que no cobremos señales ante las citas no presentadas no quiere decir que no estemos sufriendo este tema y que no nos lo hayamos planteado». La peluquera viveirense Ángeles Salgueiro, que es una de las coordinadoras de la plataforma estatal Creer en Nosotros, que reclama el restablecimiento del IVA reducido para el sector, resume así el sentir de un buen número de peluquerías y barberías de A Mariña ante el aumento de clientes que reservan y no van o que cancelan su cita sin margen de tiempo para que la ocupe otro cliente. Una situación que también se da en otros lugares de Galicia y que ha animado a profesionales de ciudades como A Coruña, Santiago o Vigo a empezar a pedir a sus clientes una fianza que haga efectiva su reserva de cita. Bien sea a través del cobro directo en el local, de una transferencia bancaria o de bizum.

Familia en el rural

«Es una medida que está bien y que sería necesaria, pero aquí sería difícil de aplicar porque generaría rechazo. En las zonas rurales, donde todos nos conocemos, somos casi familia, no cliente-peluquero, como ocurre en las ciudades grandes. Y además, sería algo que no querría hacer todo el mundo. Con lo cual, no sería bueno que unos cobrasen y otros no», reflexiona Salgueiro, que sí pide una señal a las novias.

Unas clientas que, por lo general, demandan servicios más completos y más costosos, y que precisan horas de atención exclusiva. «Las novias reservan con ocho meses o con un año de antelación, y no sería lógico reservar un día para una boda, que generalmente es un sábado, y que luego no aparezcan...», comenta la profesional. En su caso, añade, cobra con antelación la mitad de los servicios contratados para ese día. Y lo hace de manera oficial, mediante un contrato en el que figura la reserva del día, así como los servicios solicitados, el precio y el importe a pagar con antelación. Para que no haya flecos sueltos. Indica que ocurre, especialmente, en los sábados de mayo, junio, julio, agosto e incluso septiembre, la época del año en la que tienen lugar la mayor parte de los enlaces matrimoniales. Para este 2024 ya ha contratado 19 bodas. «Todas lo entienden, ninguna pone problemas», cuenta Salgueiro, que hace referencia a la cantidad de impuestos y tasas que deben pagar los negocios de un sector que en los últimos años, debido a la crisis económica, ha visto como cerraban sus puertas definitivamente cantidad de establecimientos. No hay rentabilidad.