Joven y con trabajo temporal, el otro rostro de la pobreza en A Mariña

Iván Díaz Rolle
IVÁN ROLLE VIVEIRO / LA VOZ

A MARIÑA

Xaime Ramallal

Cada vez más personas en esa situación piden ayuda al Banco de Alimentos

06 ene 2024 . Actualizado a las 22:16 h.

Joven y con un puesto de trabajo temporal. Así es el otro rostro de la pobreza en A Mariña que describen desde el Banco de Alimentos. La pandemia y el carácter estacional de algunos trabajos han provocado un ligero cambio en el perfil de quiénes solicitan ayuda para no pasar hambre. «Hay muchos chicos jóvenes que trabajan, por ejemplo, de camareros en temporada alta. Nos solicitan ayuda de emergencia porque no tienen recursos para llegar a final de mes y la tramitamos con servicios sociales», explica William Solano, el responsable del Banco de Alimentos en la comarca.

«El perfil ha cambiado desde la pandemia, pero es cierto que lo más común sigue siendo que quiénes nos pidan ayuda sean familias con hijos en la que al menos uno de los padres se ha quedado en el paro», destaca el coordinador comarcal de un colectivo que realizó su gran recogida anual en los supermercados un mes antes de la Navidad. 

320 familias beneficiadas

«Tenemos unos 3.000 kilos de alimentos no perecederos en el almacén de los que se beneficiarán alrededor de 320 familias en toda la costa de Lugo», explicó Solano sobre un reparto que harán el 19 de enero, a la espera de la llegada de los fondos europeos.

Desde el Banco de Alimentos de A Mariña precisan que la aportación ha sido menor que en anteriores cursos, debido a la inflación y a las «condiciones peculiares» de esta recogida, que solo aceptó aportaciones económicas en algunos supermercados.

«Nadie nos ha aclarado si el dinero donado será para las familias de la costa lucense»

William Solano expresa su malestar y el de muchos voluntarios por unas condiciones en la gran recogida que revirtieron en una recaudación menor a la de temporadas anteriores: «Fue una recogida bastante especial porque algunas cadenas, como Mercadona, Lidl y Alimerka, solo aceptaron donativos económicos. Eso nos limitó bastante, mientras que sí pudimos recoger alimentos en otros supermercados como Gadis, Eroski y Froiz».

Esa decisión de algunas cadenas provocó la desconfianza de muchos donantes, por lo que pudo reducir sus aportaciones, y limita los beneficios directos sobre el Banco de Alimentos de A Mariña, que no sabe cómo se repartirá el dinero. «Esa parte económica que han dado este año, otros nos suponía más alimentos y, de momento, no sabemos qué va a pasar con ese dinero y si va a usarse para comprar comida a las familias de A Mariña. Preguntamos a la Fesbal (Federación Española de Bancos de Alimentos) si lo recaudado en cada zona iría directamente para ella o se va a gestionar desde la propia organización, pero no nos han respondido», lamenta el representante del colectivo en la comarca mariñana.

En campañas anteriores, cerca de 2.000 personas en toda la costa de Lugo se beneficiaron del trabajo solidario del Banco de Alimentos. Cabe recordar que el último informe de la Agencia Tributaria afirmaba que en los 15 municipios de la comarca de A Mariña hay más de 2.500 niños y adolescentes en riesgo de pobreza en el año 2021.