José María Amador López Albo, que trabajó de forestal del Estado, fue el fundador de la popular área recreativa viveirense montando la primera mesa, en 1979, con una roca encontrada mientras se abrían pistas
17 ago 2023 . Actualizado a las 05:00 h.Entre los romeros que este miércoles acudieron a la capilla de San Roque destacaba uno de los más veteranos, José María Amador López Albo. Con 98 años cumplidos, recordó para La Voz que fue guardia forestal, dependiente del Estado, durante décadas. «Fui el fundador de la área recreativa de San Roque poniendo la primera mesa en el año 1978», explicó este vecino de Magazos, que precisó que en aquella época el monte San Roque no tenía nada que ver con lo que es ahora. Señala que la romería ya existía y gozaba de gran tradición entre los viveirenses, pero en la cumbre del monte únicamente estaba la capilla. El resto era monte o matorral. Nada que ver con el espacio de ocio y esparcimiento que existe hoy en día, en la que hay un parque de aventuras o una reserva de fauna en la que conviven especies animales de distintas partes del planeta.
Pero más de cuatro décadas atrás, la situación era muy diferente. «Estábamos haciendo unas pistas y encontramos una piedra que valía para hacer una mesa. Un ingeniero nos dijo: ‘Se deben poner más’. Y así empezó todo», precisa López Albo, que subrayó la «extraordinaria labor» que realiza en el enclave la Comunidad de Montes que preside Carlos Méndez.