Así es el protocolo actuación frente a posibles abusos a menores en el seno de la Iglesia, aprobado por el Obispado de Mondoñedo y Ferrol: las normas

La Voz

A MARIÑA

PEPA LOSADA

El obispo mindoniense, Fernando García Cadiñanos, que ya aprobó una guía de buenas prácticas hace un año, refuerza su compromiso con «esta lacra de abusos»

26 may 2023 . Actualizado a las 13:22 h.

La Comisión Protege, órgano de la diócesis de Mondoñedo-Ferrol, formada por cinco especialistas en diferentes ámbitos, acaba de aprobar el «Protocolo de prevención y actuación frente a abusos sexuales». Se trata de un complemento del protocolo ya vigente, aprobado hace un año por el obispo Fernando García Cadiñanos, y tiene como objetivo «ofrecer una sencilla guía de buenas prácticas para la protección de menores y de colectivos desfavorecidos, que ayuden a seguir creando en las parroquias espacios protegidos para la infancia».

«Se trata -explican desde la diócesis- de un material, en gallego y castellano, destinado a todos los agentes de pastoral de la diócesis, así como a los padres y tutores de menores, en el que se explica, de manera ágil y gráfica, este Protocolo de prevención y actuación frente a abusos sexuales vigente en la diócesis».

«El objetivo final es crear un sistema de protección integral a las personas, fomentando la cultura de los buenos tratos en las instituciones religiosas diocesanas, y creando entornos seguros para las relaciones humanas», expresan.

«Con este paso, la diócesis de Mondoñedo-Ferrol avanza en su compromiso por el cuidado de las personas, especialmente de las menores y personas vulnerables, buscando erradicar la lacra de los abusos del seno de la Iglesia y de la sociedad», concluyen.

En los próximos días comenzará a difundirse el nuevo protocolo en todas las parroquias e instituciones religiosas pertenecientes a la diócesis. Además, se prevén encuentros informativos con diferentes agentes sociales que den a conocer esta práctica «del buen hacer» y avancen en la formación y prevención de comportamientos inadecuados en el seno de la Iglesia.

En esta guía, tal como informan, consideran abuso: «Pedir al menor que exponga o exhiba su cuerpo o partes de su cuerpo con fines sexuales, directamente o mediante la utilización de medios de comunicación digitales. Acosar, asustar o intimidar con gestos obscenos o con comunicaciones obscenas por medio de: llamadas telefónicas, mensajes de móvil, correos electrónicos, cartas o notas de explícito contenido sexual. Hacer proposiciones sexuales o insinuaciones relacionadas con la conducta sexual y ofrecimientos de encuentro con fines sexuales utilizando internet. Tocar partes del cuerpo del niño/adolescente consideradas íntimas o erógenas, por encima o por debajo de la ropa, intentos de beso, contacto corporal, excesivo acercamiento, etc. Exhibir y exponer deliberadamente al menor material pornográfico. Penetrar o intentar la penetración oral, anal o vaginal. Obligar o incitar a tocar a un adulto, o a otros menores, con fines sexuales. Explotar sexualmente, incitar o permitir la participación de un menor en la prostitución, pornografía o espectáculos sexuales. Poseer, vender, difundir o exhibir material pornográfico entre menores o personas vulnerables. Usar internet para difundir contenidos y comentarios de tipo sexual, así como difundir imágenes o datos comprometidos de tipo sexual, con o sin consentimiento de la víctima».

En la guía hay apartados con recomendaciones a la hora de seleccionar personal para actividades y consejos a la hora de expresar las muestras de afecto: «Nunca poden parecer desproporcionadas. O menor ten dereito a rexeitalas, aínda que sexan ben intencionadas. Hai que ser parco nas manifestacións de afecto, evitando caricias, bicos ou abrazos imprudentes ou inxustificados».

Luego recomienda la guía precauciones como «nunca mantener encuentros o conversaciones con la puerta cerrada; nunca a solas. Nunca llevar a menores a solas en el coche. Usar en los despachos puertas de cristal transparente».