El «gallego de Asturias» también se muere; hay una sangría de hablantes

Ramón González Rey

A MARIÑA

Puente de los Santos, que conecta Galicia y Asturias
Puente de los Santos, que conecta Galicia y Asturias PEPA LOSADA

El uso principal de la lengua del Eo-Navia ha caído un 29 % en 30 años

03 nov 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

Gallego-asturiano. Eo-naviego. Fala. Astur-galaico. Incluso, de forma despectiva, «chapurriao». Los múltiples nombres que se han dado a la lengua que se habla en el Occidente astur muestran la controversia existente en torno al idioma. Una polémica que, entiende el colectivo Axuntar, está superada por la lingüística. La asociación presentó un informe con el que pretende reivindicar el gallego de Asturias para dignificar su uso y evitar una pérdida de hablantes en primer término que en los últimos 30 años ha alcanzado el 29 %.

La zona de uso del gallego-asturiano abarca unos 4.200 kilómetros cuadrados y 18 ayuntamientos, un territorio en el que viven unas 37.000 personas. Sin embargo, la más reciente Encuesta Sociolingüística del Navia-Eo, impulsada por la Academia de la Llingua Asturiana, constató que los hablantes de esta lengua en primer término eran un 75 % tres décadas atrás, por un 46 % en el año 2021.

En un momento decisivo para la oficialidad de los idiomas minorizados de Asturias, Axuntar reclama al Principado que acepte la «pluralidad lingüística» de la comunidad y que el idioma que se habla en el territorio Eo-Navia es gallego, «ni asturiano, ni astur-leonés, ni mucho menos castellano». En su informe, realizado por Javier Barcia y Natalia Jardón, el colectivo resalta que ya en 1162, en el Cartulario de Oscos, existe un documento en gallego-portugués que acredita una venta de dos fincas por el precio de un buey y cien salarios.

Axuntar enumera en su informe a 46 investigadores que acreditan la raíz gallego-portuguesa del idioma que se habla en el Occidente de Asturias, entre ellos Menéndez Pidal, Dámaso Alonso, García de Diego, Lázaro Carreter o Carvalho Calero. Que la lengua del Eo-Navia es gallego con los matices dialectales propios de la zona se trata así, resalta el colectivo en el dossier, de «una verdad científica admitida por los lingüistas».

Axuntar rechaza la tesis de que el gallego-asturiano debe ser considerado un nuevo idioma romance, ya que «separar a una lengua de su raíz lingüística es condenarla a desaparecer».

La citada encuesta de la Academia de la Llingua Asturiana evidencia la diversidad de percepciones en torno al gallego-asturiano, foco de un intenso debate. Un 64 % cree que el idioma del Occidente de Asturias «es una mezcla de gallego y asturiano»; el 13 % piensa que se trata de una variante del gallego; el 8 % considera que procede del asturiano; e incluso un pequeño porcentaje, el 3 %, opina que viene únicamente del castellano.

Esta situación responde, cree Axuntar, a la actitud del Principado, que a su juicio quiere desligar a los asturianos de Occidente de su propio idioma. Entiende el colectivo que esa «política de confusión» para «separar una lengua de su corpus lingüístico» no puede llevar más que a la pérdida de hablantes.

«En la encuesta la Academia preguntaba antes de nada por la identidad: por si los participantes se sentían asturianos o no. Eso excede la sociolingüística, que debiera estudiar en qué ámbitos se habla la lengua, qué presencia tiene en la escuela... Pulsar la salud del idioma. Pero el planteamiento es tendencioso: lo que se busca es estimular ese sentimiento de asturianía para eliminar la palabra gallego», indica Quique Roxíos, de Axuntar.

«Se convierte un bien cultural en un objeto de conflicto político», ahonda. «El ciudadano común no tiene por qué saber de cuestiones dialectológicas, y si así se lo orienta interpreta la cuestión como un dilema sobre la identidad. Y es absurdo e irreal, porque la frontera occidental de Asturias tiene casi 1.000 años de antigüedad sin que exista en el Eo-Navia aspiración de pertenecer a Galicia», expone Roxíos.

Así, Axuntar reclama «que se reconozca a los asturianos de habla gallega y que no se les prive de su acervo cultural».