Doce veces campeona de España: «Empecé con 13 años y no sabía lo que era la halterofilia»

María Cuadrado Fernández
M. CUADRADO FOZ / LA VOZ

A MARIÑA

ANGEL MANSO

La deportista coruñesa Irene Martínez Santiago impartirá este sábado 4 un seminario en Foz

04 jun 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

Quenlla CrossFit, el primer centro oficial de esta disciplina en A Mariña, abrió sus puertas en marzo en el polígono de Fazouro (Foz) y, desde entonces, no ha dejado de organizar actividades. La siguiente cita llega este sábado 4, a las 17.00 horas, con un seminario de halterofilia que impartirá una reputada deportista: Irene Martínez Santiago (A Coruña, 1993). Cuenta con un palmarés repleto de reconocimientos. Además de miembro de la selección española de halterofilia, fue doce veces campeona de España y ostenta el actual récord nacional en la categoría de 59 kilos. La halterófila coruñesa dispone de dos bronces, uno en el Campeonato de Europa Absoluto y otro en los Juegos del Mediterráneo, y fue tercera del mundo júnior. Reside desde hace trece años en el Centro de Alto Rendimiento de Madrid.

—¿Cómo enfoca el seminario y a quién está dirigido?

—Irá un poco en función del nivel que yo me encuentre en el box. En principio va enfocado a aprender desde cero la técnica de los movimientos que se hacen en halterofilia: arrancada y dos tiempos. Iré según vaya viendo la dinámica del grupo. Al comienzo explicaré un poco los fundamentos de esta disciplina y después habrá un entrenamiento de los dos movimientos olímpicos. Iré supervisando a la gente y corrigiendo los fallos.

—¿Compatibiliza sus entrenamientos y competiciones con estas sesiones de formación?

—Empecé hace poco a impartir los seminarios y decidí comenzar ahora en verano porque tendré vacaciones, estaré en Galicia y me podré desplazar mejor, y porque no me coincide con la preparación de un campeonato importante. No empecé antes del Campeonato de Europa, que fue el fin de semana, porque estaba centrada en la competición.

—¿Cree que es una disciplina suficientemente conocida?

—Pienso que está en fase de crecimiento y de darse más a conocer. Hace unos años era menos conocida. Hemos obtenido más resultados, las medallas olímpicas de Lydia Valentín... Después está la parte del crossfit que ayuda a que se conozca más. También es importante que la gente se dé cuenta que no es fácil hacer halterofilia. Creo que para la práctica de muchos deportes tener ciertas cualidades pueden hacer que el camino sea más fácil para obtener resultados, pero no lo es todo. Hay mucho trabajo. Cualidades como desarrollo de fuerza, explosividad, velocidad... Es muy importante el nivel mental. Si tienes de base algunas condiciones, el camino puede ser más fácil.

—¿En qué proyectos trabaja?

—Ahora mismo acabo de volver del Campeonato de Europa absoluto y me queda alrededor de una semana para el Campeonato de España. Tendré descanso en verano y en diciembre, el mundial.

—¿Cuándo se inició en esta disciplina y por qué se decantó por ella y no por otra?

—Empecé con 13 años y no sabía lo que era la halterofilia. El entrenador del Club de Halterofilia de A Coruña hacía unas pruebas de captación de talento en los institutos. Yo entonces estudiaba en A Coruña. Acudió a clase de educación física, nos presentó la halterofilia y nos hizo unas pruebas. Al principio, yo decía que no me apuntaba. A la semana siguiente, al hacer las captaciones de talento, vi que me lo pasaba bien y empecé a aprender la técnica. Me enganchó porque veía que cada día aprendía una cosa nueva. Me enganché cada vez más. Al final, yo creo que el deporte me ha aportado unos valores que es complicado que cualquier otra cosa te aporte. Es una dedicación al 100 %, valores de respeto, de sacrificio, de trabajo... Son valores de futuro, que van a quedar a lo largo de la vida. Es lo que pienso si hago una comparación con otras personas que no han tenido las experiencias que he vivido. Yo me fui de casa con 15 años y eso te hace ser una persona responsable. Tienes que sacrificar mucho para conseguir algo... El deporte te enseña muchas cosas, pero no solo el deporte a nivel profesional, sino también a nivel amateur.

—¿Le exige mucho dedicarse profesionalmente a ello?

—Mi vida está básicamente dedicada a la halterofilia. Antes me dedicaba a estudiar —el año pasado terminó la carrera de Fisioterapia— y a entrenar, y ahora mismo me dedico exclusivamente a entrenar. Trabajar en otra cosa no es muy compatible. Ahora mismo puedo vivir de la halterofilia.