El euríbor vuelve a positivo y encarece las hipotecas

David Gómez Rosa

A MARIÑA

27 may 2022 . Actualizado a las 16:15 h.

El Euribor a 12 meses, principal índice al que se ligan las hipotecas a tipo variable, volvió a guarismos positivos seis años después. Desde que en el año 2016 entrara en negativo, este índice ha estado fluctuando por debajo de cero hasta situarse en su máximo negativo de -0,5 % en diciembre de 2021. Este crecimiento galopante de tipos en los últimos meses incrementa el coste medio anual de las hipotecas a tipo variable en unos 400 Euros. Una escalada que refuerza la conveniencia de decantarse por una hipoteca a tipo fijo, la más utilizada en la actualidad, suponiendo ya el 70% de las nuevas hipotecas que se firman, porcentaje más alto de la historia según el INE.

El motivo de esta acelerada subida de tipos es la expectativa de que los Bancos Centrales incrementen los tipos para contener una inflación desatada. A diferencia de la Reserva Federal Americana, que lleva tiempo eliminando los estímulos a su economía y encareciendo los tipos, lo que da vigorosidad a su crecimiento, el Banco Central Europeo ha sido más temeroso con incrementar tipos y retirar estímulos -compra de bonos-, lo que ha mantenido a la economía de la zona euro, la paciente en términos clínicos, “dopada” para mantenerse en pie. Ahora la inflación obliga endurecer la política monetaria de forma más rápida de lo esperado, retirando la compra de bonos en el segundo semestre de 2022 y con una anunciada subida de tipos. Esto ofrece incertidumbre sobre cómo reaccionará la economía del viejo continente al tener que enfrentarse a las tensiones de un panorama macroeconómico tan inestable en una situación tan débil.

La guerra de Ucrania, que ha acelerado el crecimiento de la inflación, está jugando un papel crucial en la desestabilización financiera de los mercados. A la vista de los acontecimientos, parece probable que esta desestabilización fuera realmente uno de los objetivos de esta guerra, quizás no el principal, pero uno que sin duda se está consiguiendo. En las semanas vendieras, la mano de Christine Lagarde, Presidenta del Banco Central Europeo, deberá medir el pulso de la economía y atender a las previsiones macroeconómicas para tomar las decisiones adecuadas anticipándose al mercado y no yendo a su rebufo. No hay mucho margen para el error a la hora de aplicar la política monetaria que la economía necesita. En realidad, no es motivo de preocupación una subida de tipos de interés, lo normal es un Euribor positivo. También es normal que no sea necesaria la inyección de estímulos a una economía para su correcto funcionamiento. Lo anormal es que haya que salir corriendo a comprar bonos para que no decaiga la economía ante cualquier turbulencia. El problema está en haber “medicado” durante tanto tiempo a la paciente, impidiendo que pueda valerse por sí misma, y ahora retirarle la medicación de golpe pretendiendo que salga adelante con fuerza y vigor por sí misma.