Ferreira, año 1939: nace Embutidos Hermelino con cuarta generación hoy

Yolanda García Ramos
yolanda garcía O VALADOURO / LA VOZ

A MARIÑA

PEPA LOSADA

Solo en chorizos, por ejemplo, la fábrica de O Valadouro produce cerca de 40.000 al mes

06 jun 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

De una granja de Guitiriz y otra explotación propia donde el porco celta es el «rey», a la que se sumará tras su construcción otra de instalaciones más modernas y mimando el bienestar animal en Vilaúde (Alfoz), se surte a nivel de materia prima Embutidos Hermelino, fábrica de O Valadouro de productos cárnicos con variedad y calidad. Una empresa que aglutina hoy en día a la familia, con Hermelino Sixto (gerente actual) y Maricarmen Trigo más sus hijos Adrián, Javier y Saray haciendo crecer una empresa que tiene sus cimientos en 1939 de la mano de Hermelino Lorenzo García y Carmen Cora. «Meu bisavó _relata Adrián_ empezou comprando e vendendo porcos e despois empezaron a elaborar. Despois seguiu miña avoa, Carmen Lorenzo Cora con meu avó, Pedro Sixto».

Con los años, los hábitos de consumo mudaron. «Ternera, por exemplo, non sacrificaban daquela», dice por la posguerra civil española. «Hoxe consúmese máis elaborado, como por exemplo lacóns recheos. Levar medio feito xa para a casa. A venta de elaborado aumentou moito en carnicería», señala aludiendo a su punto de venta en Ferreira, que complementa a la fábrica donde salen al mes «entre 30.000 e 40.000 unidades de chorizos». Pero no olvidemos los clásicos en la mesa como los ingredientes necesarios para hacer un buen cocido, que se suele convertir en «top» especialmente en carnavales aunque la última temporada sería «frouxa» por el covid: «Como non se podían xuntar moitos nas casas... e facer un cocido para 2, 3 ou 4 case é inviable». «Ou comelo toda a semana», apostilla.

PEPA LOSADA

Apostar también por el porco celta en Embutidos Hermelino ha sido «un punto ao noso favor», dice. «Costoulle arrancar. É complicado para sacarlle rendemento. É moito máis graso e dá moito máis traballo no despiece que o blanco. Hai que facer un corte específico para determinado tipo de peza», añade, poniendo un chuletero de ejemplo.

Sixto habla desde una parte del mundo donde se tira mucha comida: «Antes aproveitábase todo do porco. Hoxe, vender chuletas e filetes véndeos calquera pero outras partes é máis complicado. Depende da época do ano». La llamada casquería atrae menos hoy, salvándose quizás lengua e hígado: «Na matanza que facemos agora sobra, non se da consumido todo do rabo ao fuciño do porco». Parece que quedara anticuado el refrán «del cerdo hasta los andares».

Su producción

Va desde chorizos (extra, picante, de cerdo celta y de potro) a salchichón, hasta butelos y androllas (fundamentalmente en invierno) pasando por elaborados como hamburguesa de cerdo celta y de ternera y más productos salados (lacón, cabeza, rabo..) y curados, como jamones.

Los vientos de O Xistral llegan a su secadero de Tanín, donde se lleva a cabo un proceso que se completa con el ahumado utilizando madera de roble. «Conservantes e colorantes non utilizamos», añaden. Otro básico es el pimentón, de Murcia y de La Vera.

Además de la fábrica y de carnicería propias, Embutidos Hermelino distribuye a restauración, supermercados y también vende en mercados de A Mariña y alrededores. Cuenta, además, con página web.

Adrián Sixto: «A restauración é un gran consumidor; o covid igual baixou as vendas un 35 %»

«Como é algo que viviches toda a vida, despois xa lle tes un cariño», confesa Adrián Sixto en relación co seu traballo en Embutidos Hermelino que comezou polo 2003 e ao que se sumaron seus irmáns, nos que a formación reglada diferiu do oficio que agora desempeñan.