La situación de la fábrica de Alcoa, por incierta, crea tensión: unos quieren protestas, otros negociación

Los trabajadores decidirán este miércoles en una asamblea general; antes, mañana martes, el comité se reunirá con la SEPI


Viveiro / La Voz

La asamblea de trabajadores celebrada este lunes en el exterior de la fábrica de Alcoa en A Mariña, evidenció que la situación de la planta de aluminio, por incierta, genera la lógica tensión. Unos son partidarios de las protestas y las movilizaciones como medida de presión y otros optan porque continúe la negociación para la venta entendiendo que "ya falta poco" para una solución.

Serán los más de mil trabajadores de la factoría industrial quienes decidan en la asamblea general convocada para este miércoles a las 13.30 horas. Antes, este martes, el comité de empresa mantendrá una reunión con Raúl Blanco, secretario general del Ministerio de Industria, para que les informe sobre el papel de la SEPI en la operación de venta y, sobretodo, sobre la polémica cláusula de responsabilidades de materializarse la venta de la fábrica de aluminio. A partir de ahí tocará pronunciarse.

En la asamblea de este lunes el presidente del comité, José Antonio Zan, de CC.OO., lamentó que hayan transcurrido tres meses sin avances. "Ahora mismo la pelota está en el tejado del Gobierno -señaló Zan-, tiene que contestar a la última propuesta de Alcoa: si acepta revisar la cláusula de indemnidad (de responsabilidades en torno a la venta) y si quiere que Alcoa negocie directamente con compradores interesados, que al parecer los hay. Eso dicen; a nosotros nos consta el interés de Alvance (Liberty House), que nos presentó en su día un proyecto serio y pedimos que se tenga en cuenta y se respete".

"La SEPI ahora se aparta para que Alcoa negocie directamente; la SEPI se compromete a garantizar que el proceso de venta sea con un comprador fiable", explicaba Zan en la asamblea. "Ahora nosotros, los trabajadores, tenemos que ser fuertes mentalmente. Hemos pasado lo peor. Si hay que salir a la calle, saldremos. Pero estamos a muy poco de conseguir que la venta se materialice", concluía.

La CIG ve la situación de otra forma; desde la central nacionalista vienen reclamando desde semanas atrás movilizaciones para presionar a las partes. "Estamos onde non queriamos estar -manfiestaba Xosé Paleo, miembro del comité y de CIG-; para que serviu a paz social? Para que Alcoa vendera o aluminio que tiñamos aquí a bo precio. Da venda, nada. Agora estamos máis cerca tamén dunha resolución do Supremo ao recurso que presentou a empresa polo ERE para 500 traballadores". 

UGT-FICA ve a los trabajadores "en desamparo" en este momento ante la multinacional del aluminio. Critican la falta de avances en los últimos meses entre el Gobierno y  Alcoa y lamentan la "ambigüedad" del Ministerio de Industria en este momento. "No entendemos cómo puede estar sucediendo esto con la última fábrica de aluminio primario de España, una fábrica que -supuestamente- tiene tantos compradores y que es estratégica para el país. No entendemos tampoco por qué lo prometido no se cumple", expresan. 

"Es por ello que desde UGT FICA exigimos que se retomen las negociaciones desde la reunión de Nigrán en septiembre del 2020, que el Gobierno sea una de las tres partes implicadas, que no desaparezca, ya que hay asentadas unas bases fuertes de partida. Es fundamental la estructura de venta presentada por el Ministerio de Industria, pasando la venta por la SEPI para su inmediato traspaso al comprador final", entienden.

El comité de empresa ya avisó, y en esto hay unanimidad, que no van a permitir "fondos buitres" como en A Coruña y Avilés; "queremos que el comprador sea industrial, que conozca el sector del aluminio, que sea viable y fiable". El comité, en ese sentido, se inclina claramente por Alvance, grupo de la división de aluminio de Liberty House.

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