La gran colonia canarinha de Burela

Siete futbolistas brasileñas estiran un currículo envidiable en el Pescados Rubén

¿Qué sabíais de Burela antes de llegar? «Habíamos escuchado hablar del equipo; del pueblo ni idea», confirman al unísono. «Ahora somos muchas brasileñas, y cuántas más, más visibilidad en Brasil. Ahora muchos están pendientes de nosotras y quieren saber cómo es el equipo, la afición, cómo se vive aquí...», asegura Cilene Pereira, en las filas del Burela Pescados Rubén desde el 2016. Es una de las siete futbolistas que han montado su gran colonia canarinha en la pequeña villa marinera.

En trece años de recorrido de la escuadra naranja, han sido muchas las brasileñas que dejaron huella en el Vista Alegre, pero nunca habían coincidido tantas juntas. Por las graves lesiones de rodilla de Cely Gayardo y la propia Cilene, Luísa Mayara ha sido la última en unirse a un clan que completan Jozi Oliveira, Cami Gadeia, Jane Marques y Dany Domingos.

Al menos a corto plazo el entrenador Julio Delgado no podrá disfrutar de la seleçao que ha reunido el Burela, algo que lamenta especialmente la última en llegar, hace apenas un mes, Luísa, en su primera experiencia en España: «Tener tantas compatriotas facilita la adaptación, ayuda a entender qué tengo que hacer. Uno de mis objetivos era volver a coincidir con jugadoras que ya fueron mis compañeras en la selección. Saber que están aquí, y contentas, anima a venir a las demás».

Juntas tratan de estirar un currículo que en la mayoría de los casos ya era casi infinito antes de cruzar el Atlántico. En un país inmenso y con una cultura balompédica casi inigualable, todas ellas alzaron ya títulos con la selección, aunque la palma se la quedan Jozi y Cilene. Ambas son pentacampeonas del mundo, y la segunda fue balón de oro en el 2008.

Jozi, Cami, Dany y Jane fueron citadas por Brasil para un amistoso contra la España de Ale de Paz y Peque, pero se canceló por el covid
Jozi, Cami, Dany y Jane fueron citadas por Brasil para un amistoso contra la España de Ale de Paz y Peque, pero se canceló por el covid

 

«Somos una familia, todo el equipo y la afición»

La excepción es Dany, a quien el covid robó la oportunidad de debutar con Brasil. Tras más de una década en España confirma Burela como su segunda casa: «Los brasileños amamos el deporte, y eso en España solo lo he visto aquí. Sorprende porque es un pueblo pequeño». Ella, al igual que Jane, Cami y Cely demuestra que como en A Mariña en ningún sitio, pues ya emprendió un viaje de retorno tras su primera etapa en el 2012-13.

Jozi también se siente «de aquí» tras más de una década: «Cuando llegué mi fichaje ya había salido en la prensa. El primer día bajé a hacer la compra y me paró un montón de gente, me decían que apuntase su número y que avisase si necesitaba cualquier cosa. Somos una familia, todo el equipo y también con muchos aficionados que están para todo lo que pueden».

Otro de los detalles que les hace sentirse a gusto es la estructura del club. «Cuando vine en el 2011 era la primera vez que salía de Brasil y me sorprendió la estructura tan sólida del club. También el tener una liga tan organizada, allí no pasa porque es un país gigante. En el Burela tenemos todas las facilidades y un contrato que nos equipara a los hombres», explica Cely, que volvió este verano tras ocho temporadas en Italia.

En España, eso sí, encontraron una cultura deportiva distinta, añade Jozi: «Ahora cambió, pero hace diez años, cuando llegué, ya hacía diez sesiones semanales en Brasil. Aquí me pedían que no fuese al gimnasio porque iba a cargarme. Ahora se ha progresado, pero en nuestro país hace mucho más tiempo que se ve a las mujeres capaces de jugar al fútbol profesionalmente».

Jozi, con la camiseta del Chapecoense, el club de su ciudad, en el 2016
Jozi, con la camiseta del Chapecoense, el club de su ciudad, en el 2016

«El gallego y el portugués se parecen, pero al principio no entiendes nada»

A pesar de que, a excepción de la recién incorporada Luísa, todas han celebrado ya títulos con el nombrado mejor club femenino del mundo, las barreras que encontraron a su llegada a Burela no fueron solo deportivas. El clima, la comida y el idioma son algunos de los obstáculos que subrayan. «Dicen que el gallego y el portugués se parecen, pero al principio no entiendes absolutamente nada», confiesa Jozi.

Cilene añade que le costó acostumbrarse a la comida gallega: «En Brasil comemos prácticamente todos los días arroz, feijoada, y aquí nunca. Pero ahora ya estamos habituadas al caldo gallego, la fabada, el pulpo...». Peor es lo del clima. «Es que a veces tenemos las cuatro estaciones en un día», se queja Dany. «Yo soy del Norte, pero venía de unos años en Paraná y lo llevo bastante bien», cuenta Jane.

A pesar de sus buenas cualidades futbolísticas, adaptarse al estilo de juego español tampoco fue fácil: «Allí hay más espacio para las individualidades, aquí hay sistemas estrictos». 

El covid

Con preocupación, confirman, ven el avance del covid en su país. «Allí no hay tantas restricciones y la gente no cumple», afirma Dany.

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