El Vilalbés salva el asedio del Viveiro

Iván Díaz Rolle
IVÁN D. ROLLE VILALBA / LA VOZ

A MARIÑA

Óscar Cela

Un golazo de Pedrosa desde el medio del campo dio ventaja a un Racing que acaricia la permanencia gracias a una estoica resistencia liderada por Rumbo

07 mar 2021 . Actualizado a las 20:01 h.

El Racing Vilalbés sale del derbi lucense con su permanencia en Tercera prácticamente atada. En el peor de los casos, cumpliría trece temporadas consecutivas en la categoría, porque su situación actual le da licencia, otra vez, para soñar con algo más. Desde hace unos cuantos años, el equipo de Simón Lamas es un bloque sólido que sabe sufrir, incluso cuando su rival es superior, y tiene a unos cuantos futbolistas capacitados para marcar diferencias. Contra el Viveiro fue Dani Pedrosa, que dio la bienvenida a la fiesta del fútbol lucense con un golpeo bárbaro con el que sorprendió a Manu Cedrón desde unos 40 metros.

La otra cara del duelo de proximidad es el Viveiro, un novato que juega con la valentía de un gigante, capaz de asediar por momentos a su rival. A su partido en A Magdalena prácticamente solo le faltó el gol porque se encontraron a un Javi Rumbo pletórico en la portería y bien respaldado por Muíña, que evitó otros dos tantos cantados. Eso hará que vaya a sus cuatro últimas citas en esta fase con deberes pendientes si no quiere esperar a los exámenes finales para sellar su permanencia.

El golazo del ribadense Pedrosa dio ventaja a los locales antes de que ninguno de los contendientes hiciese méritos. Desde entonces, casi siempre se jugó más cerca del área vilalbesa. Si bien, las buenas llegadas por las bandas celestes no encontraban el remate y tuvo más peligro el cuadro racinguista en un córner que cabeceó Verez ligeramente alto y un robo que corrigió Uriol rapidísimo casi en el área pequeña. 

Javi Rey, al larguero

Los viveirenses, que habían protestado una mano de Muíña dentro del área, acentuaron su dominio desde los diez minutos previos al descanso. Nico Madero, impecable en los duelos, sorprendió con una pelota larga al desmarque de Asier, y Javi Rey llegó desde atrás para que entre el portero y el larguero evitasen la diana. Justo a continuación, Rumbo volvió a frenar al centrocampista lucense tras una buena pared con Rolle.

La superioridad del equipo mariñano se hizo aún más evidente tras el descanso, con momentos de agobio total para un Racing muy metido en campo propio y multiplicándose en tareas defensivas. Muíña asumió el papel de apagafuegos con dos cortes vitales. Primero sacó bajo palos un centro de Javi Rey que se envenenó y ya superaba a Rumbo. Poco después, tras un buen balón de Vicente, Álex Meitín condujo dentro del área hasta encontrar el disparo en una posición inmejorable con casi toda la zaga rendida, pero lo taponó el número 5 vilalbés. La última gran oportunidad para los celestes fue un zurdazo de Vicente desde la frontal del área, pero Javi Rumbo se estiró para rechazarlo. 

Opciones al contragolpe

El Vilalbés, que celebró el regreso de Ángel Casanova y Javi Varela tras sus lesiones, tuvo opciones de sentenciar al contragolpe a un Viveiro que notó sus bajas cuando Chusky quiso dar aire desde el banquillo. El exviveirista Marino probó a Manu Cedrón en su primera acción sobre el campo tras una internada de José Varela por la derecha, y ya en el descuento desperdiciaron otra transición en clara superioridad numérica.

RACING VILALBÉS, 1: Rumbo; Diego López, Verez, Muíña, Buyo; José Varela, Make, Sandá (Javi Varela, min. 73), Santi Gegunde (Ángel Casanova, min. 67); Dani Pedrosa y Cuadrado.

VIVEIRO, 0: Manu Cedrón; Uriol, Nico Madero, Dani Montes, Pablo Rey (Pablo Louzao, min. 83); Xaime, Javi Rey, Vicente; Facu (Álex Meitín, min. 58), Asier y Rolle (Arturo, min. 68).