Este es el Wayfinder, el megayate de lujo auxiliar de otro de superlujo

La Voz BURELA/ LA VOZ

A MARIÑA

Xaime Ramallal

Armón Burela ha botado el catamarán de 68 metros para una de las mayores fortunas del planeta

10 dic 2020 . Actualizado a las 22:36 h.

Amarrado en el puerto de Burela luce con su imponente porte un megayate de lujo que apoyará a otro de superlujo. De la veintena en activo en el mundo concebidos como buque auxiliar o de servicio, que se sepa solo hay dos con casco de catamarán. Ambos tienen sello gallego porque han sido construidos por Armón Burela. Después de meses de trabajo en sus gradas, a salvo de miradas ajenas, en la marea alta de las once de la mañana de este jueves se deslizó por las rampas de esos astilleros el Wayfinder, tocando mar por primera vez.

Construido en aluminio y pintado de blanco, el espectacular navío cumplió con creces las expectativas que había generado al trascender que mide 68,2 metros de eslora y 14 de manga, que cuenta con cuatro cubiertas y que su calado de 2,40 metros le permite navegar muy cerca de la costa. Ha sido proyectado y diseñado por la empresa australiana Incat Crowther, con asistencia técnica de la norteamericana YCTS, y el diseño interior es de la firma vasca Oliver Design.

Nada se sabe oficialmente sobre el propietario de un buque de soporte de otro más grande. Confidencialidad blindada por contrato preserva casi todo sobre en este paso más en la exclusividad del superlujo flotante. Al dueño lo sitúan en los primeros puestos de la lista Forbes, la que incluye a los más ricos del mundo. Tal es el secreto que el catamarán salió del astillero sin nombre, rompiendo la norma habitual porque la botadura es su bautizo. La próxima primavera, cuando prevén entregarlo al armador, se verificará si se llama Wayfinder y si su puerto base es George Town, en las Islas Caimán.

Xaime Ramallal

Para guardar «juguetes»

Este buque tipo shadow catshadow boat o support yatch permanecerá varias semanas en el muelle de Burela para completar su construcción y equipamiento. Cuando esté operativo, transportará los «juguetes» del propietario y sus invitados (motos de agua, lanchas rápidas, equipos de buceo, quads, motos..). Cuenta con helipuerto y hangar para un helicóptero, complementando a la nave nodriza con depósitos de combustible y de víveres, taller de repuestos y lancha de rescate. Además de sus 18 tripulantes, servirá también de alojamiento de 14 colaboradores o personal de servicio del navío principal.

Combinando diseño, lujo, seguridad y prestaciones, el Wayfinder también es ecológico. Desarrolla una velocidad máxima de 21 nudos (casi 39 kilómetros por hora) con sus dos motores propulsores, cada uno de 2.832 kilovatios (3.850 caballos de vapor), que reducen sus emisiones de óxido de nitrógeno a 2 gramos por kilovatio y hora (certificado IMO TIER 3). Además, trata los gases de escape con tecnología SCR, convirtiéndolos en agua y nitrógeno, sin óxido. Para no contaminar el medio marino limpia todas las aguas residuales que descarga al mar, además de tratar y almacenar a bordo todos los residuos sólidos que pueda generar. Otros datos para los entendidos son los 200.000 litros de combustible de capacidad de sus depósitos o los 22.000 litros de agua potable.

La madrina

Volviendo al dueño, hay quienes creen ver una pista sobre él en el nombre del barco, que puede traducirse como buscador de caminos. Además de un navegador de telefonía móvil, «wayfinder» es un aparato que en la mítica serie cinematográfica Star Wars permite navegar por tramos desafiantes del espacio. Otro posible indicio sobre el armador podría ser la madrina de la botadura, Katie Ramsbottom.