El día a día de los autónomos para seguir al pie del cañón con el covid

«Lo llevamos con resignación y esperando que la situación no empeore»

Foto de archivo de la juguetería Xogando nas Nubes, que cumplirá seis años de apertura el próximo mes
Foto de archivo de la juguetería Xogando nas Nubes, que cumplirá seis años de apertura el próximo mes

VIVEIRO, RIBADEO / LA VOZ

Los autónomos viven permanentemente en el foco. Ellos son el sustento de la economía nacional y también en la de A Mariña tienen un peso superlativo. Sus condiciones, entre impuestos y limitaciones a la prestación del subsidio de desempleo, no son las mejores. Sin embargo, no dejan de surgir emprendedores. El covid-19 ha tenido un impacto brutal en determinados sectores de los autónomos, como el turismo y la hostelería. Otros servicios, paradójicamente, aunque los que menos, han aumentado su actividad. El día a día de los autónomos para seguir al pie del cañón en tiempos del covid-19 no tiene grandes secretos: trabajar y apostar por ideas innovadoras para captar clientes. Básicamente, lo de siempre.

«Un autónomo lleva estos tiempos con resignación y esperando que la situación no empeore, porque no se avistan buenos tiempos». Así se pronuncia Marco Antonio Fernández, gerente del hotel Puente de los Santos, en el casco urbano de Tapia.

Él forma parte de un sector, el de la hostelería, de los más castigados por la crisis del covid: «Vamos trampeando a base de trabajar todo el día, fines de semana, festivos, todos..., porque no puedes permitirte el lujo de cerrar nunca. Pero con todo eso, el futuro se ve con recelo, con miedo a que el temporal no escampe, porque sería imposible aguantar otro año en estas condiciones. De hecho, va a haber mucha gente que no va a superar estos meses, sobre todo negocios de comercio y hostelería con rentas y mucho personal», añade.

En su caso no se ha planteado cerrar, aunque hay muchos hoteles que sí lo han hecho temporalmente: «Si tienes una estructura importante y con mucho personal, sin actividad en invierno es muy difícil aguantar. Porque no es una cuestión de precio, de abaratar la oferta, el problema es que mucha gente no se va a mover de sus lugares de residencia por miedo a contagiarse», añade. Y así las cosas, ¿cómo aguantar? «No hay secretos, reducir gastos si puedes e ir pagando las facturas. Poco más».

Luis Pereira, aparejador afincado en Ribadeo
Luis Pereira, aparejador afincado en Ribadeo

Otro sector golpeado es el de los autónomos vinculados con la construcción. Luis Pereira es un conocido aparejador afincado en Ribadeo, que trabaja por toda A Mariña y el Occidente asturiano: «Antes del covid se decía que la construcción estaba subiendo, pero era un poco ficticio. Y ahora todo ha empeorado drásticamente. No se mueve casi nada, ni antes ni ahora... lo justo. En estos momentos la gente no se arriesga a meterse en aventuras, ni obras pequeñas ni medianas, mucho menos grandes. En mi caso, cada vez somos más aparejadores, porque muchos que estaban en empresas de construcción, al cerrar, se pusieron por libre. Yo soy por naturaleza optimista, pero la situación es complicada».

El problema, dice, es la incertidumbre y el miedo. Y eso afecta a todos los sectores: «Donde yo me muevo, en el ámbito de la construcción, no veo mejoría de nadie, ni electricistas, montadores de pladur... en nadie, porque se ve que cada día hay menos trabajo y alegría en la gente. Frente a ello hay quien está tirando los precios, pero al final da igual, porque acabas perdiendo. Así que no queda otra que vivir el día a día como se pueda, porque los gastos siempre están ahí y la hucha mengua».

El ribadense Alfonso Monín es fontanero y tiene 61 años
El ribadense Alfonso Monín es fontanero y tiene 61 años

El ribadense Alfonso Monín es fontanero, con su hijo: «Teño 61 anos e levo traballando dende os 12, sempre en empresas, pero coa crise pasada fun ó paro e púxenme a traballar por libre. Así levo uns dez anos. Para min foi peor a anterior crise que esta, afectoume máis, porque levaba 24 anos nunha empresa e fun ó paro, pero agora vaise notando que o traballo vai a menos. Xa se verá como acaba isto», apunta.

En su caso, la ventaja es que la empresa la forman él y su hijo: «Sei de compañeiros do sector que teñen varios empregados que se están queixando de falta de traballo. Nós, ó ser unha empresa pequena temos máis vantaxes. Ímolo levando, pero tampouco sen agobios, e como calquera outro autónomo, non podemos darnos de baixa», concluye.

«Se non nos axudamos uns a outros non podemos tirar para diante»

En Viveiro, Patricia Prieto cambió hace poco de local. Centro Estética Patricia está ahora en el número 38 de la calle Pastor Díaz. Hoy hay huelga en su sector. Ella va a sumarse. Cree que «todos os autónomos deberiamos facer unha folga, porque nos están achicharrando. E temos que estar todos unidos, senón isto vaise ao traste». «As axudas que están dando para autónomos son ‘pan para hoy y hambre para mañana'. De que sirve que mas dean se as teño que devolver? A metade delas xa nin as pido, pois non sei como me vai ir de aquí á metade do ano que vén», indica. «As facturas hai que seguilas pagando», por ello, agradece el gesto de algún proveedor, «que me deixa pagar cando poida», añade. «No meu traballo, eu baixei algún prezo, para axudarnos uns a outros, senón isto non ten saída», dice, recordando otra losa en A Mariña: la crisis de Alcoa.

«Estamos todo o tempo coa mosca detrás da orella», señala Iria Orizales, también autónoma, desde Burela. Con el covid, a cada momento puede darse una posibilidad de tener que cerrar. Ella ha tenido que hacerlo en su jugutería Xogando nas Nubes, que cumplirá seis años de apertura el próximo mes, pero por razones de salud personales que nada tienen que ver con el covid. Ha tenido que aclararlo en redes sociales para que «non houbera alarma social», señala. «Antigamente estarías de baixa por saúde e non pasaría nada», enfatiza. «Baixou a clientela pero cando máis se notou foi no verán; non foi coma outros anos, porque non houbo turismo. Si que se notou maior implicación da xente da comarca e decidiu apoiar máis o comercio local», continúa.

«Aínda que é certo que tivemos axudas por parte do Estado durante o confinamento, se me mandan a nena á casa por un contaxio no cole ou un cliente que deu positivo me pon como contacto e me chaman os rastreadores, teño que pechar porque aquí non teño outra persoa. Se teño que estar confinada, non me dan axuda pero teño que seguir pagando autónomos, provedores... E 15 días de tenda pechada son moitos cartos perdidos».

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos
Comentarios

El día a día de los autónomos para seguir al pie del cañón con el covid