Antía Castro López, de niña a gigante en dos descensos

La deportista de Xove se coronó campeona de España sub-15 de patinaje alpino


viveiro / la voz

La dulce y vergonzosa Antía Castro López (Xove, 2007) se atreve a todo con solo calzar unos esquís, o en su defecto unos patines. Únicamente dos descensos necesitó en Béjar para pasar de niña a gigante. La mariñana del Sani Roller Line, de Gijón, fue una de las grandes figuras del Campeonato de España de patinaje alpino, que se celebró en la localidad salmantina durante el pasado fin de semana.

En la modalidad gigante, se coronó campeona nacional sub-15; y en la de eslalon, también impuso su ley para obtener el triunfo en la primera de las tres etapas de la Copa de España. «Caín na primeira manga e tiven que remontar para non saltarme ningunha porta porque me descualificarían. Nas outras dúas mangas fun con máis coidado, pero gañeinas e valeume porque só contan os dous mellores tempos», explica.

Antía, no obstante, es una competidora nata que arrasó en gigante, donde prácticamente clavó sus cronos en las dos mangas: 28.22 en la primera; 28.15 en la segunda. Eso le sirvió para aventajar en más de tres segundos a su principal perseguidora, la castellano y leonesa Nerea Juan Conde, y en uno más a su compañera de equipo Noa Riesgo Quintana.

«A modalidade eslalon é máis técnica, dáseme mellor; pero a xigante é máis rápida», explica la campeona xovense de 13 años sobre dos carreras heredadas de los descensos de esquí -su deporte preferido-, aunque sin hielo y con patines.

Por equipos, en categoría absoluta, el Sani Roller Line quedó quinto en una carrera en la que dos caídas de la mariñana le impidieron luchar por el podio.

Esquía desde los tres años, y entrena en Gijón tres o cuatro veces por semana

A Antía Castro la pasión por el deporte le va en los genes. «A seu pai e a min gústanos esquiar, así que con só tres anos quixemos ensinarlle para que puidera acompañarnos cando imos a San Isidro», comenta su madre, Noelia López. Con solo cuatro, la apuntaron en el club en el que esquían cuando van a la famosa estación situada en la provincia de León, el Peña Nevares.

«A súa primeira carreira foi con sete ou oito anos, nunha especie de festa que fan no club ao acabar a tempada. Fíxoo moi ben, e a adestradora veunos dicir despois que era incrible e que tíñamos que federala», relata sobre sus inicios.

Desde entonces hasta ahora los éxitos han ido corroborando el buen criterio de su descubridora. Ahora acaba de proclamarse campeona de España de patinaje alpino en la categoría sub-15, pero, en esa misma especialidad ya fue bronce en el sub-13 del 2018 y cuarta en una fase del Campeonato Europeo de la misma categoría en 2019. En esquí alpino ha sido tres veces subcampeona de la prestigiosa Copa Cordillera Cantábrica y campeona de Castilla y León el pasado curso. Con la selección de esa comunidad, en la que está federada, compite también desde hace cuatro años.

«O esquí alpino é unha disciplina relativamente nova en España, que practican moitos esquiadores cando non é o tempo da neve, pero moito máis común nos países nórdicos», relata la orgullosa madre de una familia que se sacrifica hasta límites insospechados por la pasión de Antía. «Os martes, xoves e venres vai adestrar a Xixón, e tamén algún sábado. E ás competicións imos xuntos», cuenta.

Sin pausa en el confinamiento

Ni siquiera durante el confinamiento dejó de practicar una joven que también apunta maneras en el patinaje artístico. «Patinaba en estradas pouco transitadas», desvela la campeona xovense.

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