Desarticulado un grupo criminal al que también se le atribuyen robos en el Occidente asturiano

La Voz NAVIA / LA VOZ

A MARIÑA

G.C.

Entraban en bares y otros locales, y sustraían coches que quemaban

22 ago 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

La Guardia Civil de Oviedo desarticuló un grupo criminal y detuvo a diez personas por la supuesta comisión en diferentes puntos de Asturias de robos con fuerza en establecimientos públicos usando vehículos sustraídos que posteriormente eran abandonados tras ser calcinados para eliminar pruebas incriminatorias. La operación Capigás permitió esclarecer 33 delitos, la mayoría de ellos robos con fuerza en establecimientos públicos localizados en los ayuntamientos de Oviedo, Gijón, Siero, Avilés, Mieres, Lena, Pravia, Las Regueras, Navia y Coaña, así como la sustracción de vehículos, daños, delitos contra la seguridad vial y atentado a agentes de la autoridad.

Desde la Guardia Civil confirman que las investigaciones se remontan a octubre de 2019 tras detectar la Unidad Orgánica de la Policía Judicial un aumento considerable de sustracciones de vehículos de alta cilindrada y su posible relación con robos. Accedían a establecimientos públicos, preferentemente bares, usando el método conocido como alcantarillazo para fracturar con violencia puertas, ventanas o lunas con objetos contundentes, muchas veces con tapas de registro. En otros casos accedieron a talleres de reparación y venta de neumáticos mediante el alunizaje de los vehículos sustraídos para golpear portones de acceso. Del interior se llevaban dinero de las cajas registradoras y de máquinas recreativas. Una característica del grupo era que empleaba menos de un minuto en sus robos.

Todas las personas detenidas son residentes en Asturias y sus detenciones se llevaron a cabo desde junio, siendo la última realizada este viernes. Desde la Guardia Civil destacan que las detenciones fueron muy laboriosas debido a las medidas de seguridad tomadas por la mayoría de los supuestos autores y el continuo cambio de domicilio que realizaban. En Avilés, la Benemérita contó con el apoyo de la Policía Nacional y Local.