Y ahora, la batalla política por la gestión de la crisis del covid-19

Los partidos se enzarzan en un cruce de acusaciones sobre el uso electoral y el turismo


ribadeo / la voz

En el marco de una campaña electoral descafeinada, el impacto del brote de coronavirus en A Mariña, poniendo a la comarca en el foco, hizo que todavía se pasase más de puntillas sobre los comicios autonómicos, desplazados a un segundo plano en la costa de Lugo. El covid era lo más importante y todo lo acaparaba. Pero esta percepción se desbocó unos días antes de las elecciones, cuando la decena de alcaldes de A Mariña del PSOE y del BNG hicieron una declaración solicitando que se suspendiese la votación en la comarca. También opinó lo mismo José Tomé, el presidente socialista en la Diputación. La mesura que se había observado hasta el momento quedó atrás. Varios alcaldes acapararon titulares y minutos en medios de comunicación de todo el país hablando de la temeridad que suponía que mil personas confinadas pudiesen ir a votar.

La historia, lo que dará de sí el brote, aún se está escribiendo, pero lo que ocurrió fue que se votó, ha descendido el número de personas contagiadas y se levantó el cierre de seis concellos, dejándolo de momento solo limitado a Burela. Argumentos de sobra para que dirigentes del PP saquen la artillera y exijan rendir cuentas. Así, en Foz, Castiñeira acusó al alcalde, Fran Cajoto, de alarmista, de irresponsable y de ocasionar un daño difícil de reparar en la imagen y, por extensión, la economía de Foz. Otro tanto ha hecho el portavoz del PP de Barreiros, Alfonso Fuente, culpando a la regidora nacionalista, Ana Ermida, y en general a alcaldes del PSOE y BNG de A Mariña y a la Diputación de dañar la imagen de A Mariña al pedir que no se celebrasen las elecciones: «A mensaxe tiña outra lectura: se votar non era seguro, tampouco o eran outras actividades». Ermida le responde pidiéndole que no se «instale no macarrismo político», siguiendo las directrices del PP y que no entorpezca a quien realmente, dice, trabaja por Barreiros.

Una clara estrategia marcada en el PP: afear el proceder de los alcaldes del PSOE y del BNG

El PP tiene clara la estrategia de afear a PSOE y BNG su proceder en los días previos a la campaña. Los ejemplos se suceden. Tras la reunión de la Mancomunidad el lunes para abordar la promoción turística de A Mariña, el Partido Popular divulgaba un comunicado en el que los alcaldes de Xove, Cervo y O Vicedo, Demetrio Salgueiro, Alfonso Villares e Jesús Novo, y la teniente alcalde de Mondoñedo, Elena Candia, reprochaban que «os rexedores socialistas e nacionalistas usan os recursos da Mancomunidade para facer lavado de cara despois dos seus erros».

Otros ejemplos, Trabada

El argumentario del PP se extiende a los concellos donde no gobierna. Por ejemplo, ayer el PP de Trabada criticó a la alcaldesa, Mayra García (PSOE), el «estado de abandono» del municipio, reclamándole que se desbrocen caminos. El edil «popular», José María Fernández, señaló que este abandono «agrava aínda máis o deterioro da imaxe da comarca provocada pola política centrada exclusivamente no interese partidista coa que PSOE e BNG intentaron evitar as eleccións».

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