«No queremos hablar de despidos, para nada. No podemos dejar que Alcoa nos trate de esta forma»

LA VOZ CERVO

A MARIÑA

Alberto López

Los miembros del comité salieron indignados de la reunión con el presidente de Alcoa

28 may 2020 . Actualizado a las 21:20 h.

«No queremos hablar de despidos, para nada. No podemos dejar que una multinacional nos trate de esta forma. Es indecente. Alcoa no solo tiene que sentarse con el comité de empresa, también tiene que hacerlo con el Gobierno y con la Xunta de Galicia en la mesa multisectorial, en Madrid o dónde sea. A esta reunión no le damos validez», manifestaba indignado José Antonio Zan, presidente del comité de empresa, de CC.OO, a la salida de la reunión en Lugo. Zan le ha reclamado al Gobierno central que sea valiente e intervenga la compañía. «Puede intervenir la empresa y quedarse con una parte del accionariado», por lo que le pide que «se ponga a legislar» tras «la falta de respeto por parte de la empresa», pues «es vergonzoso cómo se comporta Alcoa».

Le ha pedido al Ejecutivo que haga «su trabajo» y ponga en marcha un estatuto para las empresas electrointensivas «que sea una solución y no un problema». «Si el gobierno de España tiene que intervenir la empresa unos meses o incluso años que lo haga», afirma este representante de los trabajadores, pero la fábrica «tiene que seguir funcionando», ya que la considera viable.

Pronosticó que si cae Alcoa en San Cibrao, «caerá el resto del aluminio en España». Por ello, el Gobierno «debe defender a su país y su industria». Zan recuerda que Alcoa fue «la primera empresa nombrada como esencial tras el decreto del estado de alarma» y que debía «seguir manteniendo su producción». El responsable de los trabajadores dijo que no se trata solo del despido de más de 500 trabajadores, sino de «si el gobierno quiere tener un sector primario fuerte o no». «Estamos hablando de que si queremos que los médicos y los hospitales sean los mejores para eso hace falta dinero, y para tener dinero hay que invertir en industria y en el sector primario», insistió.

«Es urgente -repetía- una convocatoria de la mesa multisectorial (que se celebran en el Ministerio de Industria). Si Alcoa no quiere seguir en San Cibrao, que la cojan otros; habrá candidatos. Pero la empresa tiene que seguir; tiene futuro. O tenemos industria o se va todo al garete, así de claro. A Mariña no puede volver a 40 o 50 años atrás, no lo vamos a permitir», añadía el presidente del comité de empresa.

«Este viernes nos reuniremos los miembros del comité y elaboraremos un calendario de movilizaciones. Hay futuro para Alcoa y para A Mariña, estamos convencidos. Negociaremos, queremos negociar pero con todo el mundo, con Alcoa, con el Gobierno y con la Xunta, en la misma mesa, no citándonos como hoy a nosotros solos en un restaurante", manifestaba José A. Zan.

A la reunión con el comité este viernes pretenden sumarse los miembros de la plataforma de empresas auxiliares de Alcoa; estiman que la paralización de la planta de Aluminio afectaría también a unos 300 ó 350 empleados de las auxiliares, pertenecientes a unas 12 empresas. «Sería terrible, non podemos permitilo. Morrería o noso futuro e morrería a comarca da Mariña».

Xosé Paleo, por su parte, de CIG y expresidente del comité, señalaba: «Hai mala fé por parte da empresa ao convocar unha soa reunión aquí en Lugo con nós. Así non se fai. Vamos pelear polo futuro de esta fábrica».

Declaraciones a la salida de reunión de los representantes sindicales de Alcoa y la empresa

Alcoa pretende despedir a 534 trabajadores

M. Sande / F. Fernández

«Los límites de las empresas los marcan las pérdidas y hemos llegado a ese límite». 165 millones de números rojos en los últimos tres años y 50 más estimados para este ejercicio en la planta de aluminio han determinado esa raya para Alcoa.

El presidente de la multinacional en España, Álvaro Dorado, comunicaba este jueves a los representantes de los trabajadores del complejo industrial de San Cibrao (Cervo) —compuesto por una fábrica de aluminio primario y otra de alúmina— lo que se temían después de tantas advertencias repetidas: el inicio de un período de consultas para un proceso de despido colectivo que afectará a 534 trabajadores de los 1.100 que hay en A Mariña. Implicaría el cierre de la planta de aluminio primario —la única que queda en España—, que solo conservaría activa la fundición. La de alúmina quedaría fuera del ajuste. De esta última, Alcoa es dueña del 60 %; la otra parte es de la compañía australiana Westminer Acquisition. La alúmina sirve para fabricar el aluminio primario.

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