De patatal a tapete de billar: el antes y el después del estadio Pepe Barrera

Cuenta atrás para el estreno del campo, con el mismo césped que el Santiago Bernabéu


De patatal a tapete de billar. Esa es la transformación que ha experimentado el estadio municipal Pepe Barrera, donde se ha plantado el mismo césped que se utiliza en el Santiago Bernabéu. Tras meses de obras (comenzaron en julio pasado, obligando al éxodo del Ribadeo FC en sus encuentros como local en Preferente Galicia y a los conjuntos de la SD Ribadeo), se atisba ya el final de la completísima remodelación del campo de fútbol de Ribadeo. Aún quedan detalles: la guindas del pastel, pero la apariencia que luce el estadio es, sin duda, espectacular.

No extraña que el alcalde, Fernando Suárez, se empeñe en incidir en que ahora toca cuidarlo, dando a entender que solo se disputarán partidos oficiales (habrá que ver cuántos y de qué equipos), pero no entrenamientos.

El auténtico barrizal en que se convertía el Pepe Barrera cuando llovía es ya historia. El nuevo campo ha sido diseñado siguiendo los parámetros más exigentes de la USGA (United States Golf Association) en relación a los drenajes y estratos de áridos de arena. Ha sido concebido igual que los terrenos de juego de Primera división de fútbol y las gramíneas deportivas que forman el césped son las mismas variedades de raigrás que tiene el Santiago Bernabéu.

Obviamente, semejante nivel de exigencia tiene un coste: más de 400.000 euros, de cuya cantidad algo más de la mitad lo sufraga el Concello.

Ahora se ve el tapete de césped, que oculta un sistema capaz de drenaje de más de un kilómetro de longitud capaz de evacuar del orden de 350 litros de agua por metro cuadrado y hora, con capas superpuestas de medio metro de espesor, un método conocido como sistema de capa freática suspendida.

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