Un Criss en estado de gracia lidera a un Ribadeo de muchos kilates

José Francisco Alonso Quelle
josé alonso FOZ / LA VOZ

A MARIÑA

PEPA LOSADA

La efectividad de los ribadenses se impuso a un Foz sin pólvora arriba

11 nov 2019 . Actualizado a las 20:33 h.

El Ribadeo pasó por el estadio Martínez Otero de Foz haciendo gala del momento dulce que atraviesa. Pleno de confianza, el once de Rafa Casanova ni siquiera notó el gol en contra que encajó en el minuto 25, obra de Álex Paz, tras un desafortunado resbalón del defensa ribadense Mario, que le dejó solo ante el meta Hugo. Paz no falló, pero este Ribadeo no titubea y va a lo suyo, confiado en un ataque que compensa con holgura los despistes en defensa.

Con un centro del campo en el que Santi puso el aplomo (espectaculares sus pases al hueco en el segundo tiempo), con dos puñales en estado de gracia como Luki y Aitor, este último en un gran estado de forma, con un Poratti que siempre, esté bien o mal, es un lujo ver sobre el campo y sobre todo con un Criss que en este inicio de temporada está marcando las diferencias. Cada arrancada suya llevaba peligro, cada desborde a las bandas, brillante también en el juego de espaldas, contemporizando y creando huecos. Suyo fue el mérito de la remontada, con una espectacular arrancada yéndose de dos rivales para ceder a Aitor el 1-2. Y tampoco esta vez faltó a su cita con el gol, en el segundo tiempo, concluyendo un impecable contraataque. Y no deja de tener mérito, pues el campo focense estaba muy rápido tras llover con insistencia durante buena parte del encuentro, aunque el drenaje funcionó con eficacia.

Ganó el Ribadeo y pocos peros se le pueden poner a su victoria, pues fue netamente superior al Foz. Pero eso no quiere decir que el Foz no tuviese de sus oportunidades. La liga de Preferente es muy igualada y el Foz, en especial en el Martínez Otero, salvo por el Viveiro (que fue muy superior) y ahora por el Ribadeo, compite con cualquiera. Lo demostró contra el Mugardos, a quien ganó con holgura. Pero en esta Preferente los partidos se deciden por detalles y el Foz probablemente notó la baja en el centro del campo de la veteranía de Canario y el hecho de que Asier tuviese que retrasar a menudo su posición para iniciar los ataques. Sin él en punta, el Foz pierde mucha pólvora arriba.