Una «mano milagrosa evitó» más desgracias por las riadas en Viveiro

«Sorpresa» en la Cofradía de Valdeflores porque el monasterio se inundó y la iglesia no

«Queda muchísimo por limpiar» en Xunqueira

viveiro / la voz

El barrio de Xunqueira tiende a recuperarse de los daños que el día 18 causó la tromba de agua que destrozó casas, comercios, 40 vehículos y 60 bienes públicos en el municipio de Viveiro. Según la Cofradía de Nuestra Señora de Valdeflores, en Xunqueira, «zona cero de la inundación, pudo haber muchísimas víctimas mortales dadas las brutales características de la riada, pero una mano milagrosa lo evitó».

Ahogada en la planta baja de su casa, en Xunqueira murió Amparo Berdeal Camba, de 82 años. La cofradía de Valdeflores «lamenta el fallecimiento de una colaboradora del convento buena parte de su vida, donde desarrolló diversos trabajos entre la comunidad de religiosas dominicas».

De las inundaciones no se libró la planta baja del convento de Valdeflores, cerrado desde que en junio lo abandonaron las últimas seis monjas dominicas que lo habitaban. Sin embargo, la iglesia anexa en la que se venera a la Virgen apareció seca. «Ni los expertos entienden» el porqué, según la hermandad. ¿Ha sido un milagro?

«Respetó la puerta más frágil»

«La avalancha de agua, barro, piedras y ramas reventó la puerta principal de la vicaría, una puerta de considerable resistencia como las habituales en conventos e iglesias antiguas». Tras penetrar en el vestíbulo, la tromba «derribó la puerta del claustro, mucho más consistente, inundando todos los bajos» y también tumbó la puerta de los locutorios, «pero respetó, inexplicablemente (ni los expertos lo entienden), la más frágil, la del altar donde se venera a Nuestra Señora de Valdeflores», añaden desde la cofradía.

Para los cofrades y para «todos los que han entrado» en el templo «después de la catástrofe», ha sido «una sorpresa» comprobar que «allí permanecía la secular imagen, con la iglesia completamente seca». Todo pese a «que se encuentra a un nivel inferior a la parte inundada». Y se felicitan porque «esa hermosísima Imagen de la Santísima Virgen María, testigo en más de seis siglos de peores catástrofes, incendios, saqueos, guerras, invasiones, riadas, epidemias, e incomprensiones sociales (...), ha permanecido, permanece y permanecerá en su camarín por los siglos venideros dando siempre protección a Viveiro y a su comarca».

Solidaridad con los damnificados de una directiva que califica el 2018 de «año ‘horribilis’»

Además de lamentar el fallecimiento de Amparo Berdeal Camba en las riadas del día 18, la cofradía de Valdeflores acordó en la asamblea del 24 «solidarizarse con los vecinos afectados, gravemente perjudicados en sus intereses y pertenencias» en Xunqueira, así como con «los otros barrios de Viveiro, especialmente con el sector comercial y hostelero, el más afectado».

En un 2018 que califica de «año ‘horribilis’ para todos», la cofradía ha renovado directiva. Luis Ramón López sigue de presidente, José Luis Moar es vicepresidente, Ángeles Vázquez la secretaria y Mª Carmen Vázquez, tesorera. Los vocales son Fina Vázquez, Francisco López, María Jesús Vale, Placeres Galdo, Verónica Dovale y Eugenia Pérez.

Anima a «abrir el convento con tu firma»

La iglesia se libró de las inundaciones, pero no la planta baja del convento dominico. «La impresión es desoladora» y la cofradía de Valdeflores aprecia «graves deterioros». Por no tener acceso al monasterio, «ignora realmente su estado general», pero ha detectado daños en «instalaciones diversas, mobiliario, efectos u obras de arte allí conservadas». Considera de «máxima urgencia» que quien tenga competencias «las ejerza ya», porque es un «bien de interés cultural y monumento histórico nacional».

«Salvo las incidencias de la inundación», el convento que cerró la orden dominica en junio presenta un estado «relativamente bueno». La cofradía «no puede permanecer por más tiempo con los brazos cruzados» porque no quiere «permitir que languidezca un edificio histórico con muchos siglos». Por eso el sábado acordó en asamblea «entrar en acción». Pretende «demostrar que Viveiro anhela (...) que el convento vuelva a estar vivo».

La hermandad de Valdeflores aspira a que Viveiro y A Mariña «se definan». Con el lema «abre el convento con tu firma», anuncia una «campaña intensiva» de recogida de apoyos. Los recabará en Viveiro, en la comarca y en el resto de España, «por medio de la plataforma change.org».

Apela a entidades religiosas

Durará hasta junio, cuando se cumplirá un año desde que las últimas seis monjas de clausuras abandonaron un monasterio que en los meses anteriores vivió confrontaciones entre dos grupos de religiosas, denuncias policiales, que después se retiraron, por la desaparición de códices que resultaron ser cantorales... Y en medio de esos y de otros misterios, la orden de los dominicos y el obispo de Mondoñedo-Ferrol reconocían que el convento de Valdeflores no reabriría por «falta de vocaciones».

Sin monjas o monjes, no hay quien lo habite. Justo lo que espera cambiar la cofradía de Valdeflores con la recogida de firmas. Confía en recibir ayuda de «nuestros hermanos de la Junta de Cofradías de la Semana Santa de Viveiro, cofradías marianas, convento de las concepcionistas, Residencia Betania, Inmaculada Niña, Adoración Nocturna y otras entidades religiosas».

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