«Tengo mucho que agradecer a A Pontenova»

Además en esta jornada también se disputa la carrera Vía Verde del Eo en su homenaje; un día completo para él

s.c.
a pontenova / la voz

La suya es una de esas historias milagro que inspiran a miles de personas cada día. Treinta y cinco años después de su ictus, Tito Margaride no pierde la fuerza ni la sonrisa. Su enfermedad le impidió participar en los Juegos Olímpicos de Barcelona pero como buen deportista, jamás se rindió antes de llegar a la meta. Tras años de preparación y entrenamiento, fue a los Juegos Paraolímpicos de Atlanta y Sídney.

Ahora está centrado en la carrera de atleta de su hijo Miguel, pero nunca podrá abandonar el deporte del todo, porque ninguno se entiende sin el otro. Su pueblo siempre agradecido, A Pontenova, da hoy al pabellón deportivo su nombre: Tito Margaride.

_¿Cómo recuerda el momento en el que se da cuenta de que no podrás participar en las Olimpiadas de Barcelona?

_En ese momento no era capaz de darme cuenta de la dimensión de lo que me estaba sucediendo. Las enfermedades neurológicas, como la que yo sufrí, son un proceso muy lento. Los primeros meses de la enfermedad no fui muy consciente. Me fui dando cuenta con el paso del tiempo porque yo tuvo problemas de salud muy importantes.

_¿Y como recuerda las palabras de Fermín Cacho?

_Pues con muchísima emoción. El pasado mes de mayo lo vi después de 25 años en la maratón de Lugo, aunque había seguido su trayectoria todos estos años. Había estado en contacto con él, sobre todo cuando tuvo problemas de salud hace un tiempo.

_La suya es una historia de superación, pero nunca ha abandonado el deporte.

_Nunca. Al año empecé a hacer mis cositas como podía. Pude dar una vuelta completa, que son

400 metros y me costaron mucho. Con el paso del tiempo fui mejorando, incluso hasta competir en los Juego Olímpicos, los paraolímpicos claro.

_Afirma que ha aprendido mucho de los Juegos Paraolímpicos.

_Sí. En los Juegos de Atlanta de 1996 me di cuenta de que esas personas tenían mucho más que

enseñarme a mi que yo a ellos. También estuve en Sidney y he tenido viajes importantísimos. Gané el campeonato del mundo en Birmingham en 1998 de 1.500 metros lisos en pista. Para mí fue llegar a lo más alto de mi carrera.

_Ahora, ¿cuál es su relación con el deporte?

_Sigo practicándolo, pero no compito, mi cuerpo llegó un momento en el que dijo basta. Ahora

hago ejercicios a nivel de gimnasio. Me apoyo mucho en mi hijo que está en el Centro de Alto

Rendimiento de Madrid y hablo con él a nivel de atletismo.

_Dicen que su hijo, Miguel González, es una de las futuras promesas del atletismo.

_Mi hijo es un gran fondista que si tiene algo de suerte puede llegar muy lejos, incluso a unos Juegos Olímpicos. Hay que tener en cuenta que los Juegos no son como una competición, hay un gran componente de suerte, de estar en el momento preciso y adecuado. Con sus veinte años es muy joven para el fondo, pero es muy posible que llegue para las Olimpiadas de París 2024.

_Durante todos estos años, ¿ha sentido el cariño de A Pontenova?

_Por supuesto. Tengo muchísimo que agradecer a A Pontenova por su cariño y apoyo constante.

Ahora, agradezco especialmente a la generación del 67 que promovió la iniciativa del pabellón.

Estoy muy feliz con esto. También tengo muy presente el homenaje del año pasado de la Radio Gallega. Fue muy emotiva porque estaban mi entrenador, mis amigos y mi familia.

_Su historia es de lucha, sacrificio y superación. Si tuviera delante a un joven de 25 años que se encuentra en la misma situación que usted se encontró, ¿qué le gustaría decirle?

-Yo pasé por unas circunstancias muy duras. Ni mucho menos soy el único, hay accidentes de tráfico que son terribles. Creo que los deportistas de por sí somos unos luchadores. A ese chaval le diría que nunca se rinda y que no es el fin. Me gustaría que supiera que con esfuerzo podrá alcanzar sus metas, quizás ni las que se había marcado en un principio, pero sí irá consiguiendo pequeños logros muy importantes.

Tito Margaride vivirá hoy un día muy especial en su localidad, A Pontenova, donde es reconocido y admirado, como deportista y por su tesón. Hoy da nombre al pabellón municipal de deportes. También se correrá una carrera, la Vía Verde del Eo, con unos 200 atletas inscritos. Hoy es su día, es feliz.

Primera Carrera Vía Verde del Eo. Se celebra esta tarde, a las cinco y media, saliendo de Abres por Trabada hasta A Pontenova. Los y las atletas atresarán varios túneles del antiguo tren. Completará el homenaje popular a Tito Margaride; como curiosidad, entre las atletas participantes, está su hermana Ana.

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