¿Será el antídoto para la niebla en O Fiouco?

«El problema no es ver. Más importante es que te vean», apuntó el director del Centro de Gestión del Tráfico del Noroeste en la presentación del dispositivo de balizas inteligentes


Mondoñedo / La Voz

Ayer fue el día elegido para presentar públicamente el dispositivo en pruebas de Tráfico de balizas inteligentes en climatología adversa (se ofrece más información en la sección de Galicia). Y, curiosamente, minutos antes de la hora prevista, la densa niebla obligó a cortar la circulación y desviar el tráfico por la carretera nacional. Con todo, no faltó algún conductor despistado que se adentró en la autovía ignorando el semáforo en rojo y la niebla que, en los lugares donde era más densa, solo permitía ver 37 metros por delante.

De la presentación se encargaron Santiago Villanueva y Ramiro Martínez. Estuvieron acompañados del subdelegado del Gobierno en Lugo, Ramón Carballo; la jefa provincial de Tráfico en Lugo, Paula Yubero, y el jefe del sector de Tráfico de la Guardia Civil en Galicia, el teniente coronel Francisco Javier Molano.

El sistema de balizas inteligentes es un dispositivo innovador que ya ha llamado la atención de otros países y que ha sido galardonado por su originalidad y eficacia. Cada 50 metros hay una baliza a ambos márgenes de la calzada. Visimilímetros miden la visibilidad y en el momento que baja de 120 metros, se activan las balizas desde el Centro de Gestión de Tráfico. Entonces se encienden las luces ámbar de la parte inferior de la baliza. En el momento que pasa un vehículo, se enciende la superior, de color rojo.

Con este sistema se gana en seguridad porque uno de los grandes problemas verificados por Tráfico es que muchos conductores de día, pese a la niebla, no encienden las luces: «La posibilidad de accidente si te encuentras un vehículo sin luces a 40 ó 50 metros es casi segura», apuntó Ramiro Fernández.

El visimilímetro funciona cada minuto. Cuando la visibilidad está entre 250 y 120 metros se declara el nivel verde y en los paneles informativos Tráfico indica la obligatoriedad de poner las luces de cruce. De 120 a 65 metros de visibilidad es de nivel amarillo, prohibiéndose circular a más de 80 kilómetros por hora. De 65 a 40 metros el límite se baja a sesenta y cuando la visibilidad baja de 40 metros se cierra la autovía y se desvía el tráfico por la carretera nacional.

Con este sistema de balizas, la orden de cierre se podría dar cuando la visibilidad fuese inferior, de treinta metros, incluso menos. Con el horizonte prudente con el que se trabaja es con treinta metros.

Ahora el sistema está en pruebas. Y se han hecho ya varias correcciones. Por ejemplo, las luces se encendían cuando se daban casos de lluvia intensa. También se detectaron fallos porque los sensores saltaban cuando los coches pasaban circulando por el otro sentido. Todo ello se está corriendo con vistas a la licitación del dispositivo, que será este mismo año. Ya hay una partida presupuestaria de 800.000 euros.

Que te vean

«El problema no es de ver, es que te vean». Así resumió Ramiro Martínez buena parte de la filosofía de este dispositivo que no disipa la niebla, pero que sí garantiza las conducción en condiciones de seguridad cuando la niebla es densa.

Ayer fue un día más en el se puso de relieve la necesidad de aplicar medidas en la A-8 en O Fiouco. El tráfico volvió a ser cortado y desviado por la nacional, por donde la visibilidad también era escasa, con densa niebla, sobre todo a la altura de San Vicente. Pese a la prohibición, hubo coches que accedieron a la autovía. Pocos. Ramiro Martínez apuntó un dato: en el Centro de Gestión de Tráfico del Noroeste se han detectado un 0,57% de infractores.

«Con el desvío automático hemos ahorrado 26 días de cierre en un año»

A finales de 2016 entró en servicio el sistema automatizado y guiado, tutelado desde el Centro de Gestión de Tráfico del Noroeste (CGT) en A Coruña, para desviar el tráfico en la A-8 en el tramo entre Abadín y Mondoñedo en casos de niebla densa o de fuerte viento. Según explicó ayer Ramiro Martínez, las 544 horas con visibilidad de menos de 40 metros en la A-8 entre el 15 de diciembre de 2016 y el 15 de diciembre de 2017 se convirtieron en 626 al aplicar los cierres automatizados: «De seguir con el cierre manual hubiesen sido casi mil horas, con lo que ahorramos 26 días de cierre en un año».

«Buscamos soluciones para garantizar la seguridad de los usuarios de la vía»

«Buscamos soluciones para garantizar la seguridad de los usuarios de la vía. Con este sistema de balizas desarrollado por el centro de gestión de A Coruña los usuarios pueden detectar la presencia de vehículos delante, para adaptar la conducción buscando la seguridad, al tiempo que va a permitir un mayor uso de la vía», señaló el delegado del Gobierno, que felicitó a Ramiro Martínez.

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