Tremendo tirón de As Catedrais que ayer, viernes, se llenó de coches y autobuses

Técnicos de Medio Ambiente informan ya del veto a pasar por los acantilados, que se respetó de forma mayoritaria

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ribadeo / la voz

El buen tiempo de esta semana mudó ayer, pero aún sin sol la playa de As Catedrais registró una alta afluencia en bajamar. El aparcamiento prácticamente se llenó, con coches y también con varios autobuses. Y la playa presentó una imagen inhabitual, sin gente paseando por los acantilados. Los carteles colocados esta semana por la Xunta indicando la prohibición de transitar y advirtiendo de multas que pueden ir de 600 a 6.000 euros parecían surtir su efecto. Pero también llamaba la atención la presencia de dos vehículos de la Consellería de Medio Ambiente, con personal que están realizando labores de información y técnicas, de apoyo a los profesionales de la Universidade de A Coruña que están realizando el estudio geotécnico para valorar el estado de la playa y, según estos, tomar las medidas que procedan, a ser posible antes del verano.

Desde la Consellería de Medio Ambiente explicaron que la labor de estos vigilantes no será inicialmente sancionar, sino informar a la gente de la prohibición de transitar por los acantilados. Y por lo visto ayer en bajamar, en el momento de mayor afluencia a la playa, parece surtir efecto. Solo algunos visitantes despistados parecían seguir los senderos de los acantilados, pero al poco regresaban a las sendas autorizadas.

La señalización en As Catedrais ha sido reforzada. Queda por ver cómo se aplicará en verano esta prohibición del tránsito, ya que hasta esta semana los visitantes paseaban con el consentimiento de los vigilantes, que solo advertían a quien se asomaba a los acantilados, pero no a quien caminaba por las sendas que los bordean.

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