Su padre fue notario y alcalde, y su hermano Francisco promovió la creación de «Hijos de Viveiro» en Cuba


El padre de los Alvarado, Salustio Alvarado Somoza, fue abogado en A Coruña y notario en Viveiro en 1866. Dos años después, con La Gloriosa, lo nombraron alcalde. En 1873 fue diputado en las Cortes Constituyentes de la 1.ª República. Ocupó cargos en Fomento y fue gobernador civil de Lugo y Zaragoza. Con el fin de la República, regresó a Viveiro y a la abogacía y murió siendo fiscal en Valladolid. De su matrimonio con la viveirense M.ª del Carmen Albo González nacieron cinco hijos: Juan, Francisco, Soledad, Ángeles y Ventura.

Francisco fue abogado, profesor, secretario del Rectorado y autor de la Crónica del III aniversario de la Universidad de Oviedo. Acompañó al historiador Rafael Altamira en su viaje por América con motivo del primer centenario de su Independencia. El objetivo era «desterrar para siempre la influencia absorbente y dominadora» de España en la etapa colonial y sentar las bases de una nueva relación, basada en la cooperación y en una nueva idea de Iberoamérica.

En el viaje, de julio de 1909 a marzo de 1910, visitaron Argentina, Uruguay, Chile, Perú, México y Cuba donde los emigrantes de Viveiro ofrecieron en La Tropical, el 14 de marzo de 1910, un banquete a su ilustre paisano. En su discurso, Alvarado los instó «a unirse, fortalecerse mutuamente con el trato, conocerse, apreciarse y hacer algo de provecho por la tierra».

Y poco después, el 3 de diciembre de 1910, 65 viveirenses fundaron la sociedad Vivero en Cuba para «construir edificios para escuelas en las parroquias de Vivero, Orol, Muras, Riobarba, Jove y Cervo y crear una escuela de Artes y Oficios».

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos
Comentarios

Su padre fue notario y alcalde, y su hermano Francisco promovió la creación de «Hijos de Viveiro» en Cuba