Un peregrino de 82 años pasó cuatro días perdido en una aldea del Occidente

Comía naranjas y la Guardia Civil y el barquero del embalse lograron rescatarlo


grandas de salime / la voz

La suerte ha estado del lado de un peregrino húngaro de 82 años que hacía el Camino de Santiago y que se perdió tras confundir el tramo correcto con otro primitivo que ya está en desuso. Permaneció aislado en una aldea deshabitada durante cuatro días, hasta que la Guardia Civil y el barquero del embalse lograron rescatarlo. Ocurrió en el pueblo grandalés de Salime, muy cerca de la frontera con Galicia. La Guardia Civil recibió una llamada desde Hungría en la que una mujer alertaba de que su padre no daba señales de vida desde hacía una semana. La pista se perdió en un pueblo de Allande, aunque el peregrino aseguró a su hija durante una breve llamada de teléfono que se encontraba cerca de varios naranjos y de un río. Con esas pistas, el sábado por la mañana se pensó en acudir a Salime para registrar la zona. El pueblo no tiene acceso rodado, por lo que los agentes tuvieron que llegar en lancha, concretamente en la del balsero que trabaja habitualmente en esta zona comunicando varios pueblos del embalse. Al llegar encontraron al peregrino dentro de la única casa que se encuentra en pie. “Dijo que durante dos días estuvo bajo un tendejón, pero decidió romper la ventana de la casa y meterse dentro”, explicó Manuel Robledo, el balsero. Se había perdido y no conseguía volver al camino original. Tampoco podía comunicarse con su familia ni con los servicios de emergencia. “Durante los cuatro días se alimentó de las naranjas que había en varios árboles y de agua”, dijo Robledo. El peregrino se encontraba en buen estado, aunque había sufrido alguna que otra magulladura. Tras ser rescatado en lancha, y recibir asistencia médica en un centro de salud, decidió emprender el viaje de regreso a casa sin completar su viaje a Santiago.

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