«Hay que recuperar el ambiente de Vista Alegre como sea»

A MARIÑA

xaime ramallal

El técnico del Ribera, Pato, hizo referencia a la pérdida de entusiasmo del público burelista

23 dic 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

José Lucas Mena, «Pato», el técnico del Ribera Navarra, no solo echó por tierra el buen momento de confianza de la plantilla del Pescados Rubén-Burela en su visita al Vista Alegre -su equipo ganó 0-5-. También lanzó a la esfera pública un problema que desde hace algún tiempo preocupa a un sector de la grada, a los jugadores, al cuerpo técnico y, sobre todo, a los dirigentes del club naranja y del que hasta el momento muy poco se ha hablado: la pérdida de entusiasmo de la hinchada burelista.

«Hay que recuperar el antiguo ambiente del Vista Alegre como sea. No es bueno para el fútbol sala que aquello se haya ido perdiendo», espetó el experimentado estratega alicantino en la zona de prensa del pabellón burelense al término del partido del martes. Pato hablaba del particular idilio de su equipo con la bombonera burelista, pero quiso matizar que hubo un tiempo en el que visitar Burela era un infierno para cualquier visitante. El entrenador, al mando del conjunto tudelano desde hace cinco temporadas, estuvo a cargo del Fisiomedia Manacor los ocho cursos anteriores y vivió en sus carnes el momento de mayor apogeo de la grada mariñana: «Igual que ahora que vengo siempre hacemos buen fútbol sala, aquí me tienen dado bien aquellos equipos de Plata. Esto era un espectáculo, con el pabellón lleno, tirando rollos a la pista, que luego había que esperar siete u ocho minutos para empezar el partido. La gente, que era muy de fútbol sala, apretaba muchísimo en todo momento».

Desde el otro lado vivió aquellos tiempos el actual técnico del Boal, Juanma Marrube. «Comezábamos a quentar e o pavillón xa estaba cheo, con todo o mundo animando», recuerda el excapitán burelista, quien actualmente sigue vinculado a la estructura del club. El alfocense reconoce que el fútbol sala ya no se vive con la misma pasión en Burela y busca explicaciones en la «falta de relevo xeracional aos que hai 10 ou 15 anos poñían máis empeño» y a la normalización de las gestas del club: «A xente está afeita a competir contra o Barça e o Inter ou a gañar ligas no feminino, a ter á elite aquí cada venres ou sábado, e non pensa no esforzo que hai que facer para conseguilo. Non é fácil nun pobo de 10.000 veciños como Burela». «Levamos tres semifinais copeiras seguidas. Algo, por orzamento, só á altura de ElPozo, Inter e Barça. Debería valorarse máis», finaliza.