«Mi mujer hace el mejor caldo del mundo»

Cabanela pasa unos días en su localidad natal, donde no deja de visitar la catedral y la estatua de su tío Álvaro Cunqueiro


mondoñedo / la voz

El mindoniense Miguel Cabanela, cirujano eminente a nivelo mundial, recala estos días en su ciudad natal. Los años fuera (recuerda que se fue a los 15 y tiene 74) no le han hecho perder la retranca.

-¿Se echa de menos la tierra?

-La verdad, cuando uno se va el tiempo pasa de una forma tal que cada vez que vuelvo me da la sensación de que fue ayer cuando me fui, de manera que no tengo tiempo de echar de menos ni Galicia, ni España, porque vengo con tanta frecuencia que no me resulta difícil, nunca me ha resultado difícil.

-¿A Mondoñedo viene mucho?

-Si, ahora que se murió mi padre, bastante menos, desde 2008. Vengo todos los años, pero nunca estoy demasiado tiempo; como tenemos un hijo que vive en Bilbao, paso más tiempo allí (...).

-Yo conocí a su padre, incluso fui paciente suya.

-No es muy sorprendente; en el norte de la provincia de Lugo es que no había muchas otras oportunidades y siendo de la Mariña...Mi padre tenía muchos pacientes de ahí, de Viveiro y toda la costa.

-¿El hecho de tener un padre como el suyo le pudo determinar a la hora de elegir Medicina?

-Por supuesto, la influencia del padre es enormemente importante, sobre todo un padre como el mío, que trabajaba como un león y le infundía a uno la necesidad de imitarle. Yo empecé con la idea de hacer ingeniería, pero empecé la carrera y me di di cuenta enseguida que para mi lo mejor, era la medicina.

-Piensa que la gente debe hacer lo que realmente le gusta

-Por supuesto. Si es posible, que a veces no lo es; no hay nada mejor que pasarte la vida haciendo lo que te gusta todos los días.

-Se lo digo porque hay miles de jóvenes fuera ganándose la vida

-Si, pero eso tiene otras causas, es la situación económica y a algo que ha pasado siempre en España, que no se le ha prestado atención a la ciencia y a la investigación; el dinero se malgasta en otras cosas mientras que la gente que podría hacer algo por el futuro de la medicina y de otras ciencias...el Gobierno no tiene el más mínimo interés en fomentarlo.

-¿Donde vive usted?

-Vivo en Minnesota, en una ciudad de cien mil habitantes (...), que es la sede de la clínica donde yo trabajo, posiblemente la clínica número uno de Estados Unidos, de hecho este año salió elegido el mejor centro médico de Estados Unidos, por 5ª o 6ª vez.

-Me consta que ha ido gente de aquí a operarse a la Clínica Mayo

-Claro, incluso de Mondoñedo, fíjese.

-No sé por qué será...

-Imagíneselo...

-¿Le cocinan el caldo alguna vez allí en Minnesota?

-Mi mujer es vasca, pero hace el caldo gallego mejor del mundo y en invierno comemos caldo todas las semanas.

-Le faltan las navizas y los grelos

-Allí no hay navizas, lo hace con una cosa muy parecida.

-¿Cómo encuentra Mondoñedo?

-Mondoñedo no acaba de arrancar; está bonito, como siempre, pero es un pueblo que no progresa en comparación con otros pueblos de la provincia, como ustedes mismos. No tiene la costa. A Viveiro, Ribadeo, se les ve crecer, pero aquí va más despacio, parece que el progreso aquí va más lento (...).

-¿Qué hace cuando viene a Mondoñedo? ¿Cómo pasa el día?

-Mire, paso el día contestando preguntas.

-Toda una ironía ¡eh!

-(Risas) Hay dos cosas que hago siempre, una es ver la catedral y otra es ir a ver la estatua de Cunqueiro, eso no falla, siempre lo hago. Otra cosa que hago siempre es pararme en el cementerio a ver la tumba de mis padres.

-Me han dicho que su hijo va a dar un concierto en Mondoñedo

-Si, si, y yo vendré. Coincide que el día antes voy a venir a la Coruña a dar una conferencia y voy a aprovechar para quedarme un día extra y venir a oírlo. Canta muy bien. No sé lo que gustará aquí la música que él hace, él la compone toda; pero a mi me gusta mucho, ha mejorado, ha cambiado su estilo y canta mejor de lo que cantaba. El problema es que canta en inglés.

-¿Problema?

-(Risas) Quiero decir que a lo mejor no gusta tanto por eso; además es un estilo muy americano. Blues, jazz, rock..Pero un rock suave; no sé si eso gustará aquí. El grupo que dirige es el Still River. Es el 22 de octubre, por la feria de As San Lucas.

-¡Qué suerte, venir ese día!

-Hace años que no estoy aquí. Será un gusto venir. A ver si puedo aparcar...

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