A Maruxaina e outras Sereas

A MARIÑA

12 ago 2016 . Actualizado a las 04:00 h.

No todo puede ser botellón. Algo de cultura siempre cura, como el Bálsamo de Fierabrás, las heridas de una generación que hizo con la leyenda de la sirena en Islas San Cyprianus, una cita para emular el pasado marinero del Castro en la Atalaya o la entrada y salida de barcos a vela en la ría del Cobo, con un torno, entre el Carreiro y la Barra, a la vista de la playa de la Concha.

Hasta 1939 no hubo muelle. Hasta 1925 no hubo carretera, ni puente de Lieiro. El paso a las Figueiras era por «los pasos» o por el puente medieval. Los hogares para habitantes de Santa María de Lieiro, con iglesia dedicada al Obispo de Cartago y hospital de peregrinos dedicado a San Andrés, eran una planta baja, con cortello y gallinero, y una plata de pequeñas estancias para la prole. Tejado de losas y paredes de granito. Pequeñas ventanas y galerías de madera buscando el horizonte marino o el sur de la Medela.

La tradición de ser el surgidero ballenero más antiguo de Galicia, con sus contenciosos con la Iglesia y los vascos, culmina en la creación del pósito y cofradía de mareantes. Serán 1930 y 1931 años de intensa actividad organizativa. Fundación del Pósito con 37 socios bajo la presidencia do Curruco; inauguración del grupo escolar. Ya queda organizada la actividad marítima desde Rueta hasta Portocelo.