La finca de 47.000 hectáreas de Murias y otros prodigios de la emigración

MARTÍN FERNÁNDEZ

A MARIÑA

El filántropo de A Devesa, los Barcia Ponte o el viveirense Santos Parga, algunos destacados en la diáspora

08 ago 2016 . Actualizado a las 10:56 h.

Cuenta García Márquez que, cuando la Compañía Bananera llegó a Macondo, lo primero que hizo fue cambiar el río de sitio y regular las temporadas de lluvias y secas. Muchos emigrantes de la primera diáspora gallega de mitad del siglo XIX creyeron -inducidos por los ganchos, la fachenda de los indianos o las compañías navieras- que prodigios similares acaecían en Cuba o Argentina. Y a veces ocurrían, ciertamente.

ARCHIVO DE MARTÍN FERNÁNDEZ

La Revolución Industrial _que tuvo lugar en Inglaterra o Francia entre el XVIII y el XIX_ provocó la acumulación de capital en manos privadas de naciones prósperas. Y originó la fase expansionista del capitalismo mundial. El capital se sitúa donde logra mayores beneficios e invirtió en los emergentes países americanos.

Buenos Aires, por ejemplo, pasó de tener 55.000 habitantes en 1855 a 1,5 millones treinta años después. El ferrocarril, las calles, los alcantarillados, los cultivos extensivos? requerían mano de obra y generaron un gran mercado de trabajo. Ahí, en esa necesidad de mano de obra tuvo su origen la emigración gallega de mitad del XIX.