«Algunos conducen con el carné retirado y la familia nos pregunta qué puede hacer»

Inmaculada Eiroá González
INMA EIROÁ VIVEIRO / LA VOZ

A MARIÑA

PEPA LOSADA

Los profesionales sufren incluso «chantajes emocionales» cuando declaran no apto a un conductor

25 feb 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

En el Psicotécnico de Viveiro, un médico y un psicólogo, Eduardo Guisasola y Emilio Toral, son los encargados de realizar las evaluaciones a los conductores que acuden a renovarse el carné. Examinan las capacidades psíquicas, las condiciones de la vista, el oído, la situación médica, los reflejos, la inteligencia, la personalidad, entre otras cuestiones. Y tras el chequeo determinan si esa persona es o no apta para conducir. A veces puede darse una situación intermedia, que se declare no apta por un tiempo determinado a una persona, mientras se resuelve un problema concreto y puntual.

Entre su clientela hay gente mayor. «Normalmente vienen a la defensiva, pensando que les vas a quitar el carné», señala Guisasola. Cuando ocurre, dice, «se lo toman mal, muy mal. Hai gente que deja de conducir, pero otros siguen cogiendo el coche y la familia nos llama a veces preguntando que qué hacen. Pues quitárselo», explica. Cuando una persona se declara no apta para conducir, prosigue, se le comunica automáticamente a Tráfico. Aparte de advertir del peligro que supone ponerse al volante sin reunir condiciones, avisan de que guiar sin carné, si les sorprenden, tiene consecuencias graves.

La reacción llega a veces más lejos. Emilio Toral afirma que incluso reciben amenazas. Se les ha dado algún caso de recibir noticias de algún abogado anunciando medidas judiciales por haber dejado sin carné a alguna persona. Pero el más sonado es sin duda la llamada que les hizo la esposa de un conductor al que le habían declarado no apto, advirtiendo con que amenazaba con suicidarse «tirarse a la ría». Es un «chantaje emocional», señalaba.