«Ficharon jugadores que no pedí y ahora me echan porque no les salen las cuentas»

Pese al despido, Donato no se arrepiente de haber aceptado la oferta del Viveiro: «Estoy agradecido»


VIVEIRO / LA VOZ

Con la compostura que lo caracteriza pasa Donato uno de los peores tragos de su extensa carrera deportiva. El astro del Súper Dépor fue cesado anteanoche como técnico del Viveiro, «por motivos económicos y no deportivos», según le explicó la directiva: «No lo entiendo. Están fichando jugadores cuando yo no los pedí y dije que con la plantilla que había era más que suficiente y ahora me echan porque no les salen las cuentas». Y pese a todo, el hispano-brasileño no deja de dar las gracias al club por la oportunidad que le ofreció.

-¿Se esperaba ser destituido?

-En el fútbol todo depende de los resultados. Veníamos de dos victorias consecutivas, pero al perder el domingo en A Laracha... La decisión no me sorprendió. Las cosas estaban frías desde hace varias semanas. Y tras la derrota del domingo la sensación era rara. Cuando llegué ayer (por el martes) y me lo dijeron ya lo intuía, el ambiente no era bueno.

-¿Le dolió?

-No demasiado. Sí estoy desanimado, pero entiendo que es una decisión personal del club. Me dijeron que las cosas no salieron cómo querían. Creen que fueron muy osados al ficharme y que ahora que estamos tan lejos de los puestos altos hay que reducir gastos y empezar a planificar la próxima temporada. Si ellos creen que no se puede remontar no hay nada que hacer.

-¿Y puede entenderlo?

-Queda una vuelta entera, yo estoy convencido de que íbamos a luchar el ascenso hasta el final. No lo entiendo. Pero ya llevábamos varias semanas con la amenaza de que si no se ganaba se iba a empezar a cortar presupuesto. Asumo mi responsabilidad en todo esto, pero la decisión fue más económica que deportiva. No lo entiendo. Están fichando jugadores cuando yo no los pedí y dije que con la plantilla que había era más que suficiente y ahora me echan porque no les salen las cuentas.

-¿Hay equipo para estar arriba?

-Sí, con lo que había era suficiente. Los jugadores que han venido son muy buenos, pero yo creo que han sido gastos innecesarios para el club. Pero es inexplicable la presión que pone la directiva para esta categoría. Había broncas constantes y amenazas de que si no se ganaba se bajaba el presupuesto.

-¿Cree que el Viveiro progresó con usted al mando?

-Creo que estábamos haciendo las cosas bien, que se mejoraba día a día, pero había errores puntuales que nos condenaban y no sé muy bien a qué se deben. El equipo está tenso, quizás por la presión que pone la directiva. Yo chocaba con Luis Del Río (director deportivo) porque creo que no se deben hacer las cosas así.

-¿Qué perfil debe tener su sustituto?

-No creo que haga falta un sustituto. Deberían seguir Jandri y Manuel Vicente. ¿Para qué van a buscar un entrenador si ya lo tienen en casa? Ya se está trabajando bien, hay muy buenos jugadores y sobre todo buena gente en ese vestuario. Con ellos seguirán igual.

-¿Qué balance hace de sus dos meses en Viveiro?

-Muy bueno. Estoy agradecido a la directiva por darme esta oportunidad. Ha sido una experiencia bonita. Admiro a los jugadores que he entrenado en el Viveiro. Son buena gente; gente implicada, quizás unos más que otros, pero que trabaja toda la semana y luego vienen a entrenar con ganas y lo dan todo.

-¿Tiene miedo a que esta mala experiencia le cierre otras puertas?

-Cuando una puerta se cierra es porque otra más grande se va a abrir. No estoy preocupado por esto. Algo llegará, sea o no como entrenador. Yo ahora no quería trabajar como entrenador y acabé viniendo por la insistencia de esta directiva en la que guardo muchos amigos. Es una pena que esto haya acabado así, pero estoy muy agradecido al club, a la ciudad y a la afición del Viveiro. Aquí he estado muy a gusto.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
6 votos
Comentarios

«Ficharon jugadores que no pedí y ahora me echan porque no les salen las cuentas»