«La campana, de 350 kilos, costó 10.000 euros, donados por los comuneros»

La antigua, que procedía de la extinta iglesia dominica, funcionó durante 131 años en Galdo (Viveiro)

Patrimonio obligó a conservar la vieja en el interior de la iglesia.
Patrimonio obligó a conservar la vieja en el interior de la iglesia.

VIVEIRO / LA VOZ

Los vecinos de la parroquia de Galdo, en Viveiro, escuchan desde el pasado 30 de diciembre el sonido de la nueva campana de su iglesia de Santa María. Se colocó ese día, sustituyendo a la anterior, de 1884, que por imperativo de la Dirección Xeral de Patrimonio no se pudo fundir para hacer la nueva, como ocurrió en siglos pasados.

Luis Vicente Fernández Osorio, miembro de la junta parroquial de Galdo, explicó que hubo que hacer un expediente comunicando la situación de la vieja campana mayor, tras detectar en el 2014 una grieta que recorría todo el vaso. La Xunta determinó «que había que hacer una nueva así como el lugar en el que tenía que ser colocada la antigua en el interior de la iglesia». La junta general de la Comunidad de Montes en Mano Común de Galdo, quien el pasado 27 de junio acordó «por unanimidad donar a la parroquia la campana nueva, que costó 10.381,80 euros. Si hubiéramos podido refundir la vieja nos contaba 6.000 euros, casi podíamos haber hecho dos». De la ejecución se encargó la empresa Ocampo Campaneros, de Caldas de Reis, 350 kilos en aleación de bronce, un centímetro más alta que la antigua.

Fernández Osorio cuenta que la primera campana que consta en los anales de la iglesia de Galdo se realizó en 1650, «que se fueron refundiendo, hasta que en 1852 Santa María de Viveiro le vende a Galdo las campanas que habían sido de la desaparecida iglesia de los Dominicos, de la que heredó su patrimonio». En el año 1884, cuando se hace cargo de la parroquia Ramón Mª Villar Ron y Maseda, «párroco y vecinos se dieron cuenta del pésimo estado en que se hallaba la campaña mayor, que era preciso una nueva fundición. Sin fondos, se hizo una colecta y se consiguieron 3.974 reales».

La hizo Juan Mª de la Sota y según los datos aportados, debía cumplir las siguientes condiciones; Debia fundirse en Galdo usando el metal de la vieja y supliendo el resto con cobre y estaño fino hasta completar el peso de 28 arrobas castellanas (322 kilos); que por cada libra de la vieja abonaría 4,5 reales y cobraría 9 reales por cada libra nueva. Finalmente, que «por 200 reales efectivos con la última liquidación, garantizaba la nueva campana durante el resto de su vida, obligándose a fundirla nuevamente por su cuenta siempre que se rompiese o averiase, excepto que esto se realizase por algún suceso externo, como una chispa eléctrica o un golpe intencionado». Se colocó el 27 de julio de 1884, día de San Pantaleón.

Viejas inscripciones. La campana nueva no lleva inscripciones, pero sí la antigua: NORO / J.H.S. HOC CIMBALUM MARIE BARBARA BOCOR NIMBUM FUCO POPULUM VOCO DEFUNCTORUM ORO Y FESTAS QUHO, una Cruz y la letra A, así como el autor y el nombre del párroco.

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