Perfil??? |??Bruno Méndez, joven tapiego subcampeón de España de karting Comenzó a competir a los siete años y ahora, con quince, lidera un equipo italiano en el campeonato Inter A de Cataluña mientras sueña con dar el salto a la fórmula 1
07 abr 2005 . Actualizado a las 07:00 h.?e llama Bruno Méndez López, un joven de La Roda, en Tapia, que a sus quince años despunta como el mejor piloto de karting de Asturias y uno de los mejores del panorama nacional. Su palmarés no está a la altura del de Fernando Alonso cuanto tenía su edad, pero sí permite vislumbrar que estamos ante un chaval con un brillante futuro, a poco que la suerte le acompañe y encuentre algún patrocinador importante que apueste por él. Bruno Méndez comenzó a competir a los siete años y ya en 1998 quedó tercer clasificado en el campeonato de Asturias y quinto en el gallego. A partir de entonces los éxitos se sucedieron, con varios triunfos en diversas categorías en el campeonato de España como integrante del el equipo Seijo Kart -donde reconoce que aprendió buena parte de lo que sabe, lo que agradece expresamente- hasta que en el 2004 dio el salto a un equipo italiano. Entonces en la categoría junior quedó campeón de Cataluña -la cuna de este deporte en España- y subcampeón de España. Este año compite en Inter A, una categoría para mayores de quince años, pero en la que Bruno Méndez figura ya que dispone de licencia internacional. Por el momento, tras varias carreras disputadas, se sitúa en la cabeza de la clasificación. Bruno es un joven alto y espigado, que disfruta como pocos pilotando un kart. Verlo en acción es un espectáculo, con derrapajes y trompos voluntarios imposibles. Además, a pesar de su corta edad se muestra extraordinariamente seguro en la carrera. De hecho, el pasado año no tuvo ninguna salida de pista en todo el campeonato. Hay que tener en cuenta que un kart de 125 centímetros cúbicos alcanza en cuatro segundos los cien kilómetros hora y su velocidad punta, en circuitos con rectas largas, puede llegar a los 200 kilómetros por hora: «Donde a menudo doy lo mejor de mí es en carreras con agua. En Pastoriza salí en el puesto 17 y quedé primero». La afición le viene de familia, en particular de su padre, Jesús, que cuando Bruno era un niño le compró un kart de cuatro tiempos: «Para que pudiera conducirlo le teníamos que suplementar los pedales y el asiento, y miraba por debajo del volante», recuerda. Con él viaja todos los fines de semana que hay carrera. El viernes son los entrenamientos libres; el sábado los oficiales y cortometrajes, y el domingo se disputan las dos carreras de cada categoría. Cada año disputa más de veinte pruebas -16 de ellas del campeonato de Cataluña-. La competición es una réplica a escala de la fórmula uno. Cada equipo tiene sus mecánicos, que regulan hasta el último detalle. En Cataluña los karts cuentan con una gran afición y las carreras son muy concurridas. El esfuerzo para que Bruno Méndez sea una referencia del karting nacional es alto, como él mismo reconoce, en particular económico. Para él solicitaron becas para deportistas en Asturias, pero le fueron denegadas: «Habrá otros más necesitados», dice con resignación. Sin ayudas Su objetivo, su sueño, está claro: «A partir de los 16 años me gustaría dar el salto a fórmulas, en monoplazas. Pero es muy difícil, imposible si no tienes un espónsor detrás». Esa es la otra realidad que se oculta tras los triunfos: es el piloto que más despunta en Asturias y sin embargo nunca ha recibido ayuda económica alguna. Ni con la Alonsomanía .