RÁFAGA | O |
23 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.LA DEL FUEL es una lucha diaria, constante, desde hace ya muchos meses. Demasiados. No es la del fuel, sinó -mejor dicho- la pelea y el trabajo de cada día son contra el fuel, contra el chapapote, o los restos que todavía quedan (y quedarán probablemente por mucho tiempo) en el mar. No da descanso. No da tregua. Manchas rotas en miles de tortas de fuel siguen en el mar, arrastradas al capricho de los vientos y las corrientes y unos días llegan a los arenales de A Mariña y otros a aguas asturianas o a otras playas del Cantábrico. Son molestos. Es el único alivio. No son especialmente dañinos, pues llegan cantidades mínimas, restos.