El cantante colombiano fue la gran estrella de la noche durante la primera jornada del Morriña Fest
25 jul 2026 . Actualizado a las 05:00 h.El Morriña Fest comenzó ayer en A Coruña con un ambiente vibrante incluso antes de la primera nota. En las colas de acceso, la mezcla entre novatos y veteranos dejaba clara la diversidad del público: desde abonos completos para exprimir los tres días hasta entradas de jornada única, con nombres tan variados en la lista de imprescindibles como Juanes (la gran estrella de la noche con su Camisa negra), Manuel Turizo, Lemot, Henry Méndez o Belén Aguilera. Dentro, el recinto ofrecía algo más que música, con puestos interactivos, como el de Cero de Costa, que animaban a los asistentes a tentar a la suerte.
El apartado musical echó a rodar puntualmente a las 18.50 horas en el escenario Ron Negrita con los coruñeses Lemot. A pesar del tiempo cambiante, que alternaba rayos de sol con las primeras gotas, abrieron la jornada con A ras de cielo ante un público que empezaba a calentar motores. Álex, el vocalista, recordó emocionado sus orígenes locales al compartir con la audiencia que el grupo nació en las aulas de un colegio de la propia ciudad, despidiéndose entre aplausos con Último verano.
La fiesta se trasladó de inmediato al escenario Estrella Galicia con la llegada de Belén Aguilera, quien transformó la tarima en un vistoso barco pirata. Arrancó con Mejores momentos al piano justo cuando la lluvia comenzaba a apretar. Lejos de amedrentarse, el público sacó paraguas e impermeables para seguir bailando al ritmo de Eclipse. Aunque un aguacero obligó a hacer un breve parón para secar el escenario por seguridad, la artista retomó el show con más energía, arropada por sus bailarinas, un cuarteto de cuerdas y la cercanía de amigos y familiares entre los asistentes. Su actuación culminó por todo lo alto con Laberinto, demostrando que la lluvia no frena al pop. Sin margen para el descanso, una cuenta atrás en las pantallas guio a los asistentes de vuelta al escenario secundario. Allí tomó el relevo Javi Chapela, que también sacó pecho de sus raíces coruñesas. Con un arranque directo («¿Estáis vivos? ¡Vamos a bailar!») y apoyado por guitarras, batería y saxofón, encendió a la multitud a base de ritmo con temas como Comerte la boca y El plan, cerrando un arranque de festival tan pasado por agua como inolvidable.
Sobre las 21.00 horas, una segunda oleada de asistentes accede al recinto del Morriña Fest, dispuesta a afrontar el segundo tramo de la jornada. Luck Ra se hace de rogar durante casi un cuarto de hora, pero el argentino compensa la demora irrumpiendo con fuerza sobre el escenario al ritmo de Que sed. Con el recinto ya prácticamente lleno y el buen tiempo acompañando, el festival termina por estallar. Tras los primeros compases del concierto, el cantante pide un aplauso al público y celebra su «primera vez por acá», en referencia a su debut en A Coruña.
Luck tiene tiempo para interpretar temas como Doctor y Quiero creer, subir a un pequeño asistente al escenario, versionar Suavemente, de Elvis Crespo, y pedir un aplauso para Argentina. Tras esto, finaliza su actuación con sus grandes éxitos Hola perdida y La Morocha, dos canciones que lo han catapultado al estrellato. Un buen animador para lo que quedaba de noche.