Xoel López edita en disco el concierto con el que celebró diez años de «Atlántico» en A Coruña

Javier Becerra
Javier Becerra REDACCIÓN

AL SOL

Xoel López admite que «Atlántico» fue, al principio, ninguneado por los fieles de Deluxe.
Xoel López admite que «Atlántico» fue, al principio, ninguneado por los fieles de Deluxe. CHEMA RÍOS

El 18 de noviembre del 2022 actuó en el Palacio de la Ópera dando un concierto histórico en el que revisaba su obra maestra como acto de justicia poética

29 jul 2023 . Actualizado a las 05:00 h.

En el 2012 Xoel López soñaba «poder alcanzar la playa». Lo cantaba en Tierra, pensando en el arenal coruñés del Orzán tras varios años en América. Traía bajo el brazo el disco Atlántico y una nueva y libérrima concepción de su música. La llegada fue complicada. Muchos de sus fans, los que habían vibrado con Deluxe, no entendían lo que había pasado. Aquellas canciones mestizas de corazón acústico y miras latinoamericanas chocaban con la idea del indie-rock de corte anglosajón que reinaba entonces en los festivales. Atlántico no era lo que esperaba una buena parte de sus decepcionados seguidores.

El disco —seguramente la mejor obra del músico y uno de los grandes títulos del pop en castellano del arranque de siglo— fue conquistando al público con el tiempo, hasta convertirse en todo un clásico. Pero había en el autor una espina clavada, la de no haber podido disfrutar de los directos al 100 % cuando lo presentó. Entre que él buscaba cómo llevarlo al escenario en un ensayo-error constante y que la audiencia no conectaba, aquella gira estuvo lejos de alcanzar la plenitud. Por eso, cuando se celebraron diez años del álbum, Xoel decidió dar un concierto tocando el disco completo. Solamente uno. El acontecimiento tuvo lugar el 18 de noviembre del 2022 en el Palacio de la Ópera de A Coruña ante 1.800 afortunados. Nunca más se volvió a repetir.

El pase se grabó y ayer se editó en un disco digital que recoge las 12 canciones de Atlántico tal y como se interpretaron aquel día. Con un Xoel pletórico, que transmite un extra de emoción a su garganta, desfilan esos temas tocados por la varita mágica de la inspiración de un momento único. Un acto de justicia que reivindicaba la libertad creativa, la pura belleza y el amor a la música. Un recital histórico que ahora pueden disfrutar los que estuvieron allí y los que no.